domingo, febrero 24, 2008

Subprime

Pintura de Marta Lucia Villafañe: Gallinazos


Por: Rodrigo Cerón Coronado)


Desde el pasado agosto, los mercados financieros mundiales se han visto agitados por la crisis de las hipotecas subprime en los Estados Unidos. Pero aparte de un ciclo de descensos en las bolsas, que en últimas es común, la incertidumbre hacia el corto plazo y la sensación de que el golpe aún no se ha encajado bien, hacen de esta coyuntura un atípico.


Resulta que los bancos norteamericanos, ante una gran demanda de créditos hipotecarios, deciden prestar el dinero para vivienda a millones de ciudadanos que no poseen capacidad de pago estable. Los bancos incluyen en la tasa de interés, que le aplican a este tipo de clientes, un spread de riesgo alto por la probabilidad de impago.


Como resulta costoso y altamente riesgoso mantener en sus activos ese tipo de créditos hipotecarios, deciden ´titulizarlos´. Para ello, emiten bonos cuyo subyacente son los créditos mencionados. Estos bonos dan, a quien los adquiera, una tasa de interés muy por encima del mercado. Así que, los inversionistas deciden, ante la presión por encontrar rentabilidades altas (debido a la estabilidad de los mercados, los margenes se estrechan), hacerse con dichos instrumentos.


Estos inversionistas, muchos de ellos grandes instituciones financieras mundiales, vinculan, a través de sus operaciones en el complejo entramado de instrumentos financieros, el riesgo de los bonos a más inversionistas que no adquieren directamente este subyacente, más llevan implícitamente su riesgo.


El caso es que, al no pagar sus créditos hipotecarios, el golpe que reciben en sus balances es muy fuerte. Ya, en Estados Unidos, se pueden ver las consecuencias en los resultados de las compañías.


En Europa ya cayó Northen Rock, legendario banco inglés cuyas inversiones en subprime eran gigantes y vio como sus clientes retiraban en una semana los ahorros que tenían en su caja.
Pero la crisis que sobrevive a esto (por ejemplo el índice de la bolsa española, el Ibex35, ha caído mas de dos mil puntos desde agosto) viene dada porque se teme que los grandes bancos europeos no hayan acusado aún las pérdidas que las subprime hipotéticamente les generarían. Ello a su vez, redunda en una crisis de crédito y liquidez, pues los bancos no quieren prestarse entre ellos y por ende no prestan al ciudadano de a pie, o lo hace exigiendo fuertes garantías, cosa que muchos no pueden otorgar.


En Colombia no ha golpeado lo suficiente, pero el mal subprime se siente de muchas formas. La tensión con Venezuela y el incierto futuro del TLC, vaticinan un año muy complicado. Los inversionistas temen. Mala cosa.

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