viernes, abril 06, 2007

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Historia

Procesiones


Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
Alumbrantes
9629 Kb (417x289)

Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
El Señor Resucitado
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
La Negación
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999

La Cruz a Cuestas
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía SILVIA PATIÑO. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
Cirio Pascual
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Amo Ecce Homo
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía: SILVIA PATIÑO. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
Angel de la Resurreción
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Armada de los pasos
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
Cristo de la Veracruz
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
Cristo de la Veracruz
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Cristo del Descendimiento
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Cruz a Cuestas
12871 Kb (264x401)

 Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
El Cachorro
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
El Santo Ecce Homo
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
La Dolorosa
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Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Domingo de Ramos
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Tomado del libro: SEMANA SANTA EN POPAYAN, Fotografía PATRICK ROUILLARD. Ed. Villegas Editores Primera. Edición 1999
San Juan

Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Señor de la Crucificción
Archivo Fotográfico. JUNTA PRO SEMANA SANTA
Señor de los Azotes
Señor Resucitado
Virgen de la Soledad
Virgen de la Soledad
Virgen de los Dolores

Vista Santo Domingo
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Si tiene imágenes de la semana santa en Popayán o sugerencias que puedan enriquecer nuestra galería de imágenes por favor hacerlas llegar a juntasemanasanta@fup.edu.co.






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Diseño y montaje Fundación Universitaria de Popayán
2002

jueves, abril 05, 2007

La muerte del cristo en Popayán

La muerte del cristo en Popayán

.(Parodia)

Por: Álvaro Jesús Urbano Rojas

Por la gracia de Dios, Jesús de nuevo encarnó en la tierra, hizo su apostolado en Popayán, la Jerusalén de América. Desde los 33 años fue su vida pública, pero a nadie le cabía en el caletre que en pleno siglo XXI, alguien se creyera hijo de Dios y se arrogara para sí el derecho a perdonar pecados, sanar enfermos y resucitar muertos. En un complot urdido por sus enemigos le montaron una celada. Ese día al presentir que su hora estaba cerca; dispuso una cena en casa de un amigo en la Vereda de Torres. Los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la cena con tostadas y vino cherry de cerezas, hubo también tamales y empanadas de pipían. Bendijo el pan y el vino y los dio en señal del nuevo pacto. Finalizada la cena, fue a orar al cerro de las tres cruces, vino entonces Judas, uno de los doce de su banda, con él mucha gente y policías armados de fusiles y pistolas nueve milímetros, lo capturaron por el denuncio penal que los principales sacerdotes y políticos ultra-godos de la ciudad habían formulado ante la fiscalía. El que le entregaba se había sometido previa recompensa a rebaja de pena y sentencia anticipada, les había dado señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; échenle mano. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: !! Chao, Maestro! Y le besó. Entonces se acercaron unos detectives del CTI, con boleta de captura lo prendieron. Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó una bayoneta, le bajo una oreja. Jesús se la repuso y recriminó. No se puede hacer la paz con la guerra y ordenó: vuelve tu arma a su lugar; porque todos los actores armados, con el fuego de sus armas perecerán.

Decían: Es un subversivo narcotraficante, debe ser extraditado. Entonces lo torturaron para que develara a toda su banda, le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban. Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los políticos religiosos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, movilizaron a las comunidades indígenas y campesinas y para presionar se tomaron la carretera panamericana. Una vez en pie delante del fiscal; en la diligencia de indagatoria éste le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el seudo Mesías que busca el poder por medios revolucionarios, con el cuento del amor y dejarse golpear la otra mejilla? Y Jesús le dijo: Tú lo dices. Y nada más respondió. El fiscal entonces le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? Pero Jesús guardó silencio; de tal manera que el Fiscal se maravilló mucho. Ahora bien, por la ley del perdón y reparación debo dejar el libertad a los que se sometan a la justicia, y entreguen sus armas. Siempre he entregado el Amor que es mi única arma dijo Jesús. El fiscal ante la suplica de su esposa, se negó a tramitar su extradición.

Entonces lo secuestraron y lo entregaron a los paramilitares, arguyendo que era un peligroso sedicioso. Caminó su calvario por altas montañas, una vez en presencia del comandante citó al pueblo y los conminó: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: !!Sea dado de baja! Y el comandante, les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Ellos gritaban aún más, diciendo: !!Sea dado de baja! Viendo el Comandante que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos, delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá Ustedes. Y respondiendo a todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre ustedes, y sobre sus hijos. Habiendo torturado a Jesús, le entregó para ser fusilado. Entonces llevaron al pretorio; le quitaron su túnico blanco, le pusieron frac y una banda presidencial con espina de cactus e hincando las rodillas delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Viva el presidente, el enviado de Dios, el Mesías! Y escupiéndole, le golpeaban en la cabeza. Después lo llevaron para fusilarle. Él los miraba con desden, más ellos con alacridad, pusieron: “Jesús redentor de los colombianos” Entonces lo fusilaron con dos ladrones un paramilitar a la derecha y una guerrilla a la izquierda. Como testimonio para perpetuar en el tiempo el más vil de los asesinatos. Aún lo sacan en procesión. Nunca entendieron que al tercer día resucitó. E ahí el misterio de su gloria.




Este es mi puesto


POR: Horacio Dorado Gómez

CARICATURA DE CALET.

En las procesiones que se hacen en Popayán, las de Semana Santa, se ostenta un lujo y buen gusto como no se ven en ninguna otra ciudad de Colombia.

El aspecto de la ciudad es fastuoso mientras recorre la procesión, la cual sale del templo respectivo a las siete de la noche; habitantes y peregrinos concurren cada uno con su cirio encendido.

En tiempos lejanos se ponían en largas filas: las mujeres a la derecha y los hombres a la izquierda, pero en actitud de piadoso recogimiento. Como el pueblo era pulcro en extremo y usaba vestidos de diversos colores, la procesión observada, semejaba un guirnalda ambulante, iluminada en forma brillante por los millares de luces que se mueven bajo un cielo tachonado de estrellas, al tiempo que respira el delicioso y embriagador ambiente de los jazmines, azahares y cera de laurel.

De la iglesia de Santo Domingo sale, entre otros, el famoso paso de Nuestra Señores de los Dolores, ricamente vestida, sobre andas de plata, carey y concha de nácar, regalo de la señora doña Asunción Tenorio, conducida por robustos penitentes vestidos de azul, con los pies descalzos, una soga envuelta en la cintura y la cara cubierta con capucha. Para tener derecho a ese honor, debía pertenecer el carguero de la respectiva cofradía. A ella perteneció el hermano Juan Gregorio Sarria, quien gozaba de una reputación terrible este hijo del pueblo de Timbío, ganadero de profesión; dejaba el oficio para empuñar las armas cada vez que se le llamaba al servicio. Seguidor del general José María Obando. Sarria era ancho de espalda, de musculación vigorosa y de mediana estatura.

A juzgar por todo lo que se escribió acerca de él, debió ser un monstruo mitológico; pero debe tenerse en cuenta que fueron sus enemigos personales o políticos quienes emprendieron la tarea de presentarlo ante la historia como un ser abominable.

En 1841 parecía imposible que el hermano Sarria ocupara el puesto que le correspondía en las andas, porque la guerra civil lo tenía ocupado en asuntos diferentes al de cargar santos. Presintiendo la ausencia de Sarria, el capellán de Santo Domingo designó a otro hermano para que hiciera las veces de aquel. No creía que viniese en atención a su condición de rebelde, estaba fuera de la ley y por añadidura, el gobernador de Popayán había ofrecido dos mil pesos, al que entregara vivo o muerto al temido guerrillero.

A punto de salir la procesión, entró a la iglesia un penitente de mediana estatura, de aspecto fornido, con alcayata en mano, se dirigió al paso de Nuestra Señora, rezó algo de rodillas y al levantarse con voz autoritaria que no admitía réplica, dijo: “Este es mi puesto” . Don José María Cordovez Moure, quien describe esta anécdota que provoca curiosidad, fue un testigo imparcial de la vida que se agitaba a su alrededor.

CUESTIONARIO PARA SEMANASANTEROS

La de Popayán es una de las mejores del mundo

¿Qué tanto sabe de la Semana Santa en Popayán?

El Liberal, 5 de abril de 2007.

Hace 451 años se viene realizando en Popayán una de las mejores Semanas Santas del Mundo.

Desde esa fecha hasta nuestros días, la ciudad ha tenido un reconocimiento a nivel internacional por la calidad de sus celebraciones.

El Carguero, la Sahumadora y los Moqueros son algunos de los personajes que toman importancia en las diferentes procesiones.

La Semana Santa en Popayán son tan autóctonas como las empanadas de Pipián, champús y pasteles de yuca, por eso si usted se considera que es un payanés de verdad o un buen semanasantero tiene que saber la respuestas a las siguientes preguntas.

1.- ¿La Virgen de los Dolores siempre va de última en las Procesiones?

a.- Si.

b.- No.

2.- ¿Existió en alguna Semana Santa de Popayán Pasos de seis (6) barrotes?

a.- Si.

b.- No.

3.- ¿Los Cargueros visten todo el tiempo el paño sobre la pierna izquierda?

a.- Si.

b.- No.

4.- ¿El recorrido de la Procesión del Jueves Santo siempre ha sido el mismo?

a.- Si.

b.- No.

5.- ¿Todos los Pasos del Viernes Santo llevan flores moradas?

a.- Si.

b.- No.

6.-¿Las Sahumadoras están ubicadas en todos los Pasos de las Procesiones?

a.- Si.

b.- No.

7.- ¿Las alcayatas son con horquilla en hierro forjado?

a.- Si.

b.- No.

8.- ¿Los Moqueros son niños menores de 15 años?

a.- Si.

b.- No.

9.- ¿Las Procesiones en Popayán tiene ‘Premio de Montaña’?

a.- Si.

b.- No.

10.- ¿En el cuerpo de Regidores hay damas?

a.- Si.

b.- No.

11.- ¿En 1909 se suprimió la Procesión del Lunes Santo?

a.- Si.

b.- No.

12.- ¿La Procesión del Viernes Santo sale del Templo de Belén?

a.- Si.

b.- No.

13.- ¿El Señor de la Veracruz es el Paso destacado del Martes Santo?

a.- Si.

b.- No.

14.- La Procesión del Sábado Santo o Procesión de Resurrección se institucionalizó en 1994?

a.- Si.

b.- No.

(*) Cuestionario realizado con la asesoría de Mario Córdoba, directivo de la Junta Permanente Pro Semana Santa.

1.b.- No, porque el Sábado Santo va adelante de la imagen del Resucitado.

2.a.- Si, las que se realizaban en el Siglo XVIII.

3.b.- No, su posición es contraria al hombro donde carga el Paso.

4.b.- No, porque antiguamente, en el Siglo XX, subía por la calle 4. Hoy en día baja por esa misma calle.

5.b.- No, el Paso de San Juan lleva flores blancas, que representan su pureza.

6.b.- No, están en los pasos donde va la imagen de Cristo o de la Santísima Virgen.

7.a.- Si, es la mejor garantía para el soporte en el descansos de los Pasos.

8.a.- Si, los Moqueros salen de las procesiones chiquitas y quedan en el limbo para ir a las grandes, con esto no pierden el hábito y el aprendizaje.

9.a.- Si, desde la carrera 11 con calle 4 hasta la carrera 5 con calle 4, en la Plaza de Santo Domingo. Esto es únicamente el Martes y Miércoles Santo.

10.a.- Si, fue una política que estableció la junta hace dos años.

11.a.- Si, fue absorbida por las Procesiones del Martes y Miércoles Santo.

12.b.- No, sale del Templo de Santo Domingo.

13.b.- No, su día es el Jueves Santo.

14.a.- Si, fue una decisión de la Arquidiócesis de Popayán.

Procesiones: tradición ininterrumpida


El terremoto causó la más larga interrupción

El Liberal, 5 de abril de 2007

Las procesiones de Semana Santa, no se han suspendido nunca, afirmó Mario Córdoba, síndico de la Virgen de los Dolores.

Y es verdad, pues a lo largo de los 451 años de historia de esta tradición, siempre se ha cumplido con el mayor número de las mismas.

Sin embargo las inclemencias del clima y situaciones ni siquiera pensadas como la ocurrida en 1983 con el terremoto que destruyó gran parte de la ciudad, han ocasionado en su momento la suspensión de un par de procesiones durante la Semana Mayor.

Los miércoles y viernes santos, han sido históricamente los días en los cuales el mal tiempo reinante ha evitado la salida de los desfiles procesionales nocturnos, u obligado el acortamiento de sus recorridos.

Anécdotas hay muchas afirma el síndico al recordar “que en una oportunidad en 1960, siendo párroco de San Agustín el Sacerdote Mario Velasco Tello, estábamos nosotros en la casa de Don Simón Rojas, y como a las 10:00 de la noche nos mandó a llamar porque había que sacar la Procesión y así se hizo, en medio de una lluvia violenta que nos permitió llegar a la esquina de la carrera 6ª con calle 4ª, y por el Banco de Colombia hacia acá debió cortarse hasta llegar a San Agustín. Ese es uno de los aguaceros más tremendos que recuerdo como carguero”.

Ahora sumarán a los anales de la historia el de la noche del pasado martes santo, que apenas les permitió sacar a la Virgen de Los Dolores frente a la iglesia de San Agustín, pero para entonces por San Francisco ya se percibía muy fuerte la lluvia y debieron entrarla pues exponerla a la lluvia puede causar un gran daño a los sitiales, la imagen y los ropajes.

La anécdota

El Paso de La Virgen de Los Dolores ha sufrido durante los últimos años una renovación generacional de los cargueros casi total.

Sin embargo justo el martes anterior, por razones de salud, uno de los jóvenes cargueros iba a ser sustituido en el carguío por Antonio Flor, quien cargaba en este año por última vez, pues ya alcanzó la edad reglamentaria para el retiro. “Sin embargo la Virgen lo despidió con un lapo de agua y esas son las cosas de la vida”, afirmó Mario Córdoba.

¿Por qué suspenderlas?

En primer lugar las Procesiones se suspenden cuando hay lluvia, por proteger las antiquísimas imágenes, pero también por otros muchos factores.

“Hay aspectos de seguridad y de salud de los cargueros que se tienen en cuenta para tomar este tipo de decisiones”, añadió Mario Córdoba.

Y es que el piso mojado puede significar riesgo adicional para los cargueros que calzan alpargatas, a quienes se les desliza con mayor facilidad el barrote si sus vestimentas están mojadas, a lo que se sumaría el peso adicional que tendrían los pasos con los sitiales y las vestimentas de las imágenes mojadas.

Con el correr de los años han ganado mayores espacios


Con el correr de los años han ganado mayores espacios

Mujeres, soporte de las Procesiones

El Liberal, abril 5 de 2007

Discreto, piadoso, amoroso y laborioso, así ha sido el papel de las mujeres payanesas a lo largo de la historia de las Procesiones de Semana Santa.

Bien afirma la historiadora Hortensia Alaix de Valencia en el libro ‘450 años, Procesiones Semana Santa Popayán 1556-2006’ que “...las grandes matronas, las comerciantes, las costureras, bordadoras, tejedoras, lavanderas, cocineras, veleras, desde los tiempos coloniales han sido apoyo logístico para los hombres que desempeñan sus funciones como cargueros, en los desfiles procesionales”.

Y es que esta tradición ha estado históricamente ligada a ellas, quienes se han desempeñado también como síndicas, miembros de la junta organizadora de las mismas, sahumadoras, damas del Santo Sepulcro y más recientemente como regidoras.

Para Laura Somoano, una joven mujer payanesa que desde niña ha sentido especial fascinación por esta tradición, no era sin embargo suficiente haber sido sahumadora y dama del Santo Sepulcro.

Por esta razón, el año pasado tomó la iniciativa y solicitó a un amigo suyo, Jairo López, le diera ‘pichón’ en su paso.

Motivó a otras tres mujeres y juntas asumieron el histórico papel de cargar sobre sus hombros, por primera vez en la historia de las procesiones, el peso de uno de los pasos que aprendió a admirar desde niña.

“Yo soñaba desde pequeña con eso. Siempre decía ¿Cómo no nos van a dejar? si pienso que físicamente somos capaces de cargar uno de los Pasos que no pesan tanto, y queremos la Semana Santa igual que en ellos. No pretendía ni pretendo en ningún momento cargar, sino solamente ‘pichonear’ que no veo una razón valedera para no hacerlo. Por eso lo hice y pienso que ya ahora las mujeres que quieran podrán hacerlo”.

Fue un momento de mucha emoción para esta espigada payanesa, que no sabía siquiera el peso que finalmente alcanzaría a cargar sobre sus hombros, pero que junto a sus compañeras, entre ellas Mercedes Durán, hija de uno de los maestros Durán vinculados desde siempre a esta tradición como carpinteros, ebanistas y artesanos, fueron capaces de soportar por varias cuadras y entregar el Paso en perfectas condiciones a los cargueros.

Meses después celebró gustosa el hecho de que por la misma época de su hazaña compartida, durante las procesiones de Sevilla en España, dos mujeres se atrevieron en una iniciativa igualmente histórica a cargar uno de los Pasos.

Ayer al cierre de esta edición, intentaría por segunda vez junto a Mercedes y a otras amigas repetir lo que para muchos de los ‘cargueros’ sigue siendo una osadía, pero para ella es un derecho antes nunca reclamado, en el que hay que continuar insistiendo.

Laura Somoano Muñoz considera igualmente que esas acciones fundamentales para la conservación de la ancestral tradición que han perdurado a través de los años, como el bordado y los tejidos, son otro de los aportes importantes de las féminas a las Procesiones de Semana Santa.

Ella misma junto a su madre, elaboraron el nuevo estandarte de la Junta Permanente Pro Semana Santa que se estrenó en la procesión del Martes Santo. Una labor para la cual trajeron de España los materiales.

“Para nosotros fue muy grato poder ayudar a hacer el estandarte. Yo pienso que esta también es una forma de participar las mujeres en la realización de las procesiones de Semana Santa, con la elaboración de los adornos florales, la adecuación de los sitiales y ropajes, pues aunque nuestra participación no sea propiamente en los desfiles, en los días previos estamos en toda la preparación”, afirmó orgullosa.

La tradición no debe morir afirma con convencimiento, y seguramente en su casa eso nunca pasará, pues su esposo Felipe Velasco, carguero desde niño y hoy al frente de la Junta Permanente Pro Semana Santa, junto a ella que ha participado de todas las maneras posibles en las Procesiones, han inculcado en sus dos hijos esta tradición que ellos también aprendieron de sus padres.

El mayor de ellos, carguero desde muy niño en las procesiones pequeñas, inicia este año su participación en la Semana Mayor como moquero, un camino que en pocos años lo llevará a convertirse muy seguramente en carguero.

La niña en cambio, deberá aguardar aún cerca de una década para poder sahumar como lo hizo Laura Somoano siendo una adolescente. Para ello se prepara sahumando desde ya en las procesiones chiquitas que se llevan a cabo durante la semana de Pascua.

“Este es un aspecto que les llamó mucho la atención en España en donde los cargueros son en su mayoría personas muy mayores, lo que hace que la tradición empiece a perderse, ya que las nuevas generaciones prefieren salir en vacaciones de sus lugares de origen hacia otras partes. Por eso es muy bonito lo que se hace acá de inculcarles la tradición a los niños desde pequeños”, expresó.

Las síndicas

Las síndicas son figuras fundamentales en la conservación de la tradición de las Procesiones de la Semana Santa.

Ema Fernández Ibarra heredó esta labor de su madre, nombrada síndica del paso de La Dolorosa que sale en las procesiones del Jueves Santo en 1930.

Desde 1978 asumió el cuidado del Paso junto a sus hermanas.

La sindicatura le ha permitido igualmente, acercar a su familia a la tradición.

Para ella la mujer ha ido ganando espacios al interior de la tradición misma, aunque considera que deben recuperar su lugar en la Junta Pro Semana Santa.

A lo largo de la historia

-Doña Gerónima de Velasco y Noguera, esposa del artesano Juan Antonio Velasco, quien trajo a Popayán la Efigie del Santo Ecce Homo, que hoy reposa en el Santuario de Belén, fue la primera síndica en la historia de las procesiones.

-En la primera Junta Organizadora de Semana Santa, establecida en 1937, hubo una importante presencia de mujeres. Las señoras Julia Lenis viuda de Otero, Adelaida de Ayerbe y Mercedes de Simmonds; así como las señoritas Prima Mosquera, Rosa Cajiao, Ligia Sarria y Carmelita Montúa.

-Los sitiales de los pasos de la Semana Santa, al igual que los ropajes de los santos han sido bordados por manos de laboriosas mujeres entre las que se destacaron antiguamente María Ignacia Mosquera y Sixta Tulia Hurtado, entre muchas otras.

-De igual manera son mujeres quienes han tejido los cordones y paños de los vestidos de los cargueros, al igual que los de las sahumadoras.

-El enlucimiento de gran parte de los pasos en lo que respecta a los arreglos florales es obra de las féminas.

-’La Negra Sara’, Arcelia Perlaza, ‘la Negra Concha’ y Mery Canencio, fueron todas mujeres del pueblo que a comienzos del siglo XX ejercieron el ritual de sahumar con devoción y recogimiento.

miércoles, abril 04, 2007

Semana santa: repasando propósitos del pasado

De: Popayanaldia.com / Editorial

Semana santa: repasando propósitos del pasado
Abril 04 de 2007
foto: Del paso El beso de Judas.( Mav)

Hay también otro análisis, menos obvio, que podemos hacer: la del año pasado fue la Semana santa de los 450 años; fueron planteadas varios acciones. Hoy estamos en condiciones de saber si se realizaron o no: hacer un balance al respecto.

Según el programa, habría ciclo de conferencias en esta capital y otras ciudades del país, y exposiciones, conciertos, una versión más del afamado Festival internacional de música religiosa, muestra artesanal, procesión del recuerdo. Casi todo lo dicho de cumplió. Fijaremos por ahora nuestra atención en algunas de las acciones no realizadas.

Fue estrenado un video sobre los templos de Popayán de donde salen consecutivamente las procesiones (obra de investigadores y artistas del Colegio Mayor del Cauca). Ese video es digno de estarlo mostrando y la ocasión de esta semana es propicia; mostrarlo por ejemplo en los canales locales y regionales de televisión.

Por otra parte, uno de los proyectos más especiales para la celebración de los 450 años, fue la construcción de una obra diseñado por el maestro Adolfo Torres y demás profesores asociados, de Artes de la Universidad del Cauca: un par de monumentos gigantescos (carguero y sahumadora) que serían ubicados junto al paso elevado de la variante, en la entrada norte de la ciudad. Se trataría de esculturas por el estilo de la chirimía que hay en el round point del sur (salida hacia Timbío), obra de Torres y sus colaboradores. Siempre se supo que uno de los principales escollos sería la consecución de los materiales –ingentes cantidades de hierro, cemento y demás. Qué pasó?

También fue mencionado en el año pasado el proyecto: Escuela de artes y oficios. Como es bien sabido, ya existe en Popayán una famosa Escuela de restauración de bienes inmuebles; la proyectada lo sería para bienes muebles, en el mismo sentido de la primera: formar con profesionalismo en una especialidad y oficio a jóvenes de escasos recursos económicos. Para la materialización de este proyecto siempre estuvo claro que sería necesaria la cooperación nacional e internacional. Qué pasó?

Otro de los propósitos es que sesionaría en Popayán, en el Paraninfo de la Universidad del Cauca, un Congreso de Juntas y cofradías semananteras de Iberoamérica (en países como Ecuador y Perú hay juntas muy activas que organizan procesiones desde tiempos inmemoriales, y por supuesto las hay en España, sobre todo en Andalucía).

Siempre fue claro que este propósito era de los más difíciles de alcanzar por los costos que implica, y se sabe de contactos de los directivos de la Junta pro Semana santa con sus colegas de las ciudades semanasanteras españolas. La reunión internacional acaso será posible más tarde, cuando el tiempo y las conexiones permitan reunir todos los recursos que son necesarios.

Cinco siglos de procesiones


Cinco siglos de procesiones


Con la conquista española llegó la evangelización, y con ella, las fiestas religiosas en honor a los santos de la Iglesia. Una de esa expresiones fue precisamente la de las procesiones en las que el clero reprodujo los desfiles sacros realizados en España y que tuvieron gran acogida entre los indígenas, porque permitían visualizar lo sagrado a través de la imaginería.

Una de las primeras referencias a la celebración de la Semana Santa en la capital caucana la hizo Juan de Castellanos en sus Elegías de varones ilustres de Indias, cuando narró cómo en el año 1556 se planeó durante la Semana Santa una conspiración de rebeldes peruanos que fue finalmente sofocada. En 1558 Felipe II suscribió las cédulas reales que autorizaban las procesiones en Popayán. Sin embargo, la tradición tiene un fuerte contenido oral ya que no se han encontrado descripciones pormenorizadas de los siglos XVI y XVII, como sí sucede a partir del siglo XVIII.

Las procesiones de Semana Santa no han tenido una historia estática. Inicialmente participaban únicamente personas humildes que se encargaban de cargar en andas muy sencillas las imágenes traídas de España. No obstante, las procesiones se fueron enriqueciendo debido a la prosperidad económica de la Gobernación de Popayán, cuya economía se basaba en la minería. De hecho, el sector minero impulsó la agricultura y el comercio y permitió a la élite payanesa acceder a libros, pianos, obras de arte, mobiliario y objetos suntuarios para sus casas e imágenes con piedras preciosas y adornos de oro y plata, retablos, tallas, alhajas, coronas, adornos y piedras preciosas destinados a templos, conventos y cofradías

Así, el progreso económico llevó al aumento y enriquecimiento artístico de los pasos, a la introducción de nuevos elementos en los desfiles sacros y permitió la construcción de templos y capillas. Adicionalmente, se hizo habitual que las personas adineradas dejaran en sus testamentos valiosos tesoros y obras de arte a la Iglesia.

Por
otra parte, es importante anotar que desde sus inicios, las procesiones de Popayán han tenido una estricta organización, respetada por toda la comunidad a lo largo de su historia. De ahí que esta tradición esté tan arraigada en el sentimiento colectivo. Se sabe, por ejemplo, que el civismo y el ornato se impusieron como norma para darle todo el realce a esta celebración. De esta manera, una especie de decreto municipal, que reposa en el Archivo Histórico de la Universidad del Cauca, ordena el enlucimiento de la ciudad -pintar de blanco todas las fachadas por donde pasan la procesiones-.

Dicha disposición, que rige para la Semana Santa, tiene una tradición de siglos, ya que el documento está fechado el 29 de marzo de 1675 y estipula que todas las personas, vecinos y moradores, limpien cada cual la parte que le pertenece de la calle y el solar.

A pesar de los múltiples cambios de gobierno y de guerras civiles, las tradiciones heredadas de la época colonial subsistieron y se reglamentaron. La realización de las procesiones ha estado en manos de los laicos, en quienes los curas párrocos delegaron, a través de la figura de la sindicatura, el mantenimiento, arreglo y cuidado de los pasos.

La institución de las procesiones se ha mantenido porque contra todo lo que se cree, no es solamente una élite la que participa en ella. Debajo de las andas no hay distingo social ni económico. El barrote es transmitido de padres a hijos, bien sean descendientes de familias tradicionales o de ciudadanos anónimos. Igual sucede con quienes desempeñan labores en las procesiones, como los síndicos, regidores y sahumadoras.

La importancia de la Semana Santa se revela también en el hecho de que las celebraciones se salen del marco cronológico de la Semana y se extienden por todo el año. Así, la capacidad de convocatoria que logran procesiones como la del Día del trabajo, cuando miles de hombres se congregan para realizar la procesión diurna al Amo Ecce Homo, en la cual tradicionalmente sólo alumbran los hombres, o la procesión nocturna del Amo el sábado anterior, en la cual sólo alumbran las mujeres, constituyen un ejemplo de la fortaleza de este ritual en el presente siglo.

Fuente: http://www.museonacional.gov.co/popayan2.html

CINCO SIGLOS DE PROCESIONES

FUENTE:http://www.museonacional.gov.co/popayan2.html



Semana Santa en Popayán. La procesión va por dentro


Cinco siglos de procesiones
Con la conquista española llegó la evangelización, y con ella, las fiestas religiosas en honor a los santos de la Iglesia. Una de esa expresiones fue precisamente la de las procesiones en las que el clero reprodujo los desfiles sacros realizados en España y que tuvieron gran acogida entre los indígenas, porque permitían visualizar lo sagrado a través de la imaginería.

Una de las primeras referencias a la celebración de la Semana Santa en la capital caucana la hizo Juan de Castellanos en sus Elegías de varones ilustres de Indias, cuando narró cómo en el año 1556 se planeó durante la Semana Santa una conspiración de rebeldes peruanos que fue finalmente sofocada. En 1558 Felipe II suscribió las cédulas reales que autorizaban las procesiones en Popayán. Sin embargo, la tradición tiene un fuerte contenido oral ya que no se han encontrado descripciones pormenorizadas de los siglos XVI y XVII, como sí sucede a partir del siglo XVIII.

Las procesiones de Semana Santa no han tenido una historia estática. Inicialmente participaban únicamente personas humildes que se encargaban de cargar en andas muy sencillas las imágenes traídas de España. No obstante, las procesiones se fueron enriqueciendo debido a la prosperidad económica de la Gobernación de Popayán, cuya economía se basaba en la minería. De hecho, el sector minero impulsó la agricultura y el comercio y permitió a la élite payanesa acceder a libros, pianos, obras de arte, mobiliario y objetos suntuarios para sus casas e imágenes con piedras preciosas y adornos de oro y plata, retablos, tallas, alhajas, coronas, adornos y piedras preciosas destinados a templos, conventos y cofradías.




Así, el progreso económico llevó al aumento y enriquecimiento artístico de los pasos, a la introducción de nuevos elementos en los desfiles sacros y permitió la construcción de templos y capillas. Adicionalmente, se hizo habitual que las personas adineradas dejaran en sus testamentos valiosos tesoros y obras de arte a la Iglesia.

Por otra parte, es importante anotar que desde sus inicios, las procesiones de Popayán han tenido una estricta organización, respetada por toda la comunidad a lo largo de su historia. De ahí que esta tradición esté tan arraigada en el sentimiento colectivo. Se sabe, por ejemplo, que el civismo y el ornato se impusieron como norma para darle todo el realce a esta celebración. De esta manera, una especie de decreto municipal, que reposa en el Archivo Histórico de la Universidad del Cauca, ordena el enlucimiento de la ciudad -pintar de blanco todas las fachadas por donde pasan la procesiones-.

Virgen de la Soledad, procesión del Viernes Santo
Fotografía: Patrick Ruillard


Dicha disposición, que rige para la Semana Santa, tiene una tradición de siglos, ya que el documento está fechado el 29 de marzo de 1675 y estipula que todas las personas, vecinos y moradores, limpien cada cual la parte que le pertenece de la calle y el solar.

A pesar de los múltiples cambios de gobierno y de guerras civiles, las tradiciones heredadas de la época colonial subsistieron y se reglamentaron. La realización de las procesiones ha estado en manos de los laicos, en quienes los curas párrocos delegaron, a través de la figura de la sindicatura, el mantenimiento, arreglo y cuidado de los pasos.

La institución de las procesiones se ha mantenido porque contra todo lo que se cree, no es solamente una élite la que participa en ella. Debajo de las andas no hay distingo social ni económico. El barrote es transmitido de padres a hijos, bien sean descendientes de familias tradicionales o de ciudadanos anónimos. Igual sucede con quienes desempeñan labores en las procesiones, como los síndicos, regidores y sahumadoras.


La importancia de la Semana Santa se revela también en el hecho de que las celebraciones se salen del marco cronológico de la Semana y se extienden por todo el año. Así, la capacidad de convocatoria que logran procesiones como la del Día del trabajo, cuando miles de hombres se congregan para realizar la procesión diurna al Amo Ecce Homo, en la cual tradicionalmente sólo alumbran los hombres, o la procesión nocturna del Amo el sábado anterior, en la cual sólo alumbran las mujeres, constituyen un ejemplo de la fortaleza de este ritual en el prsente siglo

OJO AL PASO

Fotos: El Cachorro, La Crucifixión, y el Crucifijo

Paso: La Piedad, de la Iglesia Santo Domingo

Juan León (fotógrafo payanés)


OJO AL PASO
Es la exposición fotográfica de Juan León, auspiciada por la Junta Pro Semana Santa, en sus 70 años de labores (1937-2007)
Las fotografías en un formato extra grandes (180 x 240cm) se pueden visitar en la Casona de la Cámara de Comercio de Popayán.

EL BESO DE JUDAS


EL BESO DE JUDAS,

Imagen de la Iglesia San Francisco de Asis que sale el jueves Santo. Judas es una imagen quiteña del siglo XX, y las imagenes que le acompañan son del siglo XVIII.

Popayán, lista para su 44 Festival de Música Religiosa


Popayán, lista para su 44 Festival de Música Religiosa

Cerca de 200 artistas provenientes de seis países, 9 conciertos y dos talleres de formación, hacen parte de la oferta del 44 Festival de Música Religiosa de Popayán que se realiza en el marco de la Semana Santa. Los honores serán para el Coro de Cámara de la ciudad, con ocasión de su 40 aniversario.

Popayán, abril de 2007. Artistas de Bélgica, Curazao, España, Francia, Rusia y, por supuesto, Colombia, serán los encargados de la selecta agenda de talleres y conciertos que la Corporación Festival de Música Religiosa ha preparado para este 2007. Del 1 al 7 de abril, tendrán lugar un taller de técnica vocal, uno de apreciación musical, cuatro conciertos gratuitos y cinco de abono, en escenarios como el Teatro Guillermo Valencia, la Iglesia de San Francisco o el Coliseo La Estancia de Popayán.

Entre los invitados se cuentan las orquestas Sinfónica Nacional de Colombia, Filarmónica del Valle e Infantil y Juvenil del Cauca; y agrupaciones de reconocida trayectoria como el Coro de Cámara de Popayán, el Cuarteto Santa Fe, el Trío Granados y Kalenda Maya.

Entre las obras que cautivarán a los cientos de personas que se congregan en Popayán con ocasión de la Semana Mayor, se destaca el Concierto para piano No. 21 de Mozart, interpretado por la Sinfónica Nacional con Eduardo Rojas como solista; la Fantasía Coral de Beethoven, en donde actuarán la soprano Delsy Janeth Estrada, la mezzosoprano Janeth López, el tenor Leonardo Guevara y el bajo Antonio Arango; acompañados del Coro de Cámara de Popayán, dirigido por Stella Dupont, y al piano Harold Martina. La dirección artística será del maestro Eduardo Carrizosa Navarro.

Se cuenta también con la participación del francés Michel Piquemal, reconocido bajista y director coral, y quien llevará la batuta de la Pequeña Misa Solemne, de Rossini. En el piano actuará nuevamente el maestro Harold Martina y en el armonio Serguei Sytchkov. Junto a ellos, el Coro de Cámara de Popayán, que como reconocimiento a sus 40 años de actividades recibirá del Festival la Orden Edmundo Mosquera.

La agenda académica se abrirá con los talleres de Técnica Vocal y Apreciación musical que dictarán la mezzosoprano Janeth López y el maestro chileno Mario Gómez Vignes, respectivamente, y para cuya participación sólo se requiere de inscripción previa.

Así mismo, y como parte fundamental de la misión del Festival, de abrir espacios para el fomento y disfrute de la música sinfónica o de cámara a nuevas agrupaciones, sobresale la participación de la Orquesta Infantil y Juvenil del Cauca. Entre su repertorio se incluye el Concierto en Re menor para Orquesta y cenvalo, de Vivaldi; la Canción sin palabras, de Tchaikovsky; y el Concierto para trombón, de Larson.
Y por supuesto, no pueden faltar los conciertos de cámara que se tomarán el Teatro Guillermo Valencia a partir del Martes Santo y hasta el viernes 6 de abril. El cierre, por cuarto año consecutivo, correrá por cuenta de la Sinfónica Nacional, con su tradicional concierto popular en el Coliseo de Popayán, y cuyo programa ofrecerá una interesante mezcla entre reconocidas creaciones del repertorio clásico universal, como es el caso de la Suite No. 1 de Peer Gynt, de Edward Grieg, de quien se conmemoran 100 años de su fallecimiento, así como obras tradicionales en versión sinfónica, como San Pedro en el Espinal, de Milciades Garavito, o Yo me llamo cumbia, de Mario Gareña.

De esta manera, el Festival que en sus 44 años ha acogido artistas, orquestas y coros de Colombia, Chile, Curazao, Argentina, Ecuador, Estados Unidos, Costa Rica, Venezuela, Cuba, México, Puerto Rico, Italia, Alemania, Inglaterra, Bélgica, Austria, Rusia, Francia, España, Irán y Marruecos, realizando múltiples estrenos mundiales y nacionales, siendo inclusive reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación, por sus aportes a la formación musical del país y a una trayectoria ininterrumpida que le ubica como el más antiguo de su género en América, se prepara una vez más para abrir nuevos espacios de formación, apreciación y disfrute de la música.

El Festival de Música Religiosa es un evento concertado con el Ministerio de Cultura, que cuenta con el apoyo de la Gobernación del Cauca, las embajadas de España y Francia, la Corporación Andina de Fomento (CAF), entidades financieras y la empresa privada.

Informes:
Corporación Festival de Música Religiosa de Popayán
Teléfono (57 2) 8243970

GRACIAS A LOS CARGUEROS DE POPAYÁN

fOTO: JORGE OROZCO (Avenida de los Guyacanes, Popayán)

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA

Gracias a los cargueros de Popayán, Jesucristo cada año puede volver a cargar sus cruz, y los católicos del mundo pueden sentirse libres de pecado para morir tranquilos y volver al paraíso prometido, a un cielo donde no hay esposas, ni vejez, ni muerte, tres de las tragedias más lamentables de esta vida (dicen algunos)

*

Esta Semana Santa los cargueros más desordenados sentirán el peso del mundo sobre sus hombres, y aquellos que pueden mirar de frente por estar libre de pecado, sentirán que llevan una pluma en vez de barrote. Pero al final, todos ellos levitarán redimidos, limpios, llenos de fe y con la emoción del deber cumplido.

*

Miles de alumbrantes venidos desde todos los rincones del país, “como dos serpientes de fuego” se deslizarán al compás de las bandas de guerra de la Policía, la Academia Militar y el Ejército, así como de una coral y una orquesta de música sacra (con música de y para ángeles que solo disfrutaran los privilegiados que salen alumbrar, o a ver desde un anden o un balcón, el transitar de una de las procesiones más antiguas del continente y más hermosas del mundo. Las procesiones se deben vivir en vivo).

*

Así se puede disfrutar, por ejemplo, del trabajo de las Sahumadoras, que pebetero en mano y vestidas de Ñapanga, queman esencias aromáticas. Quema que deja un rastro imborrable en la memoria olfativa de los asistentes a una tradición viva que inició en el año de 1556.

*

Este olor de esencias aromáticas que las ñapangas payanesas van dejando a su paso, junto a la música sacra, al silencio, al crujir de los pasos, al sonar de la matraca y las campanillas de los sacristanes hacen de nuestras procesiones un evento único y solemne, que pone la carne de gallina cada noche que tenemos la oportunidad y el privilegio de estar presentes; porque la gente culta toda, en masa, y a una, salimos, igual que cientos de turistas, a alumbrar en las procesiones.

*

Es falso que las procesiones sean iguales cada año. Que con verlas una vez ya se han visto todas. Esa es una mentira que ofende. Con el correr de los años nuestra sensibilidad y entendimiento de esta noble tradición va creciendo, afinándose. Cada año, como ciudadanos que alumbramos o vemos pasar la procesión, vamos descubriendo nuevos elementos, olores y perspectivas que nos llena de experiencias novedosas y sensaciones inexplicables, significativas. Mejor dicho, cada año que alumbramos, vamos entendiendo mejor el trabajo de los cargueros, acrecentando nuestra fe y resignificando nuestras creencias. (valenciacalle@yahoo)

Popayán refuerza su seguridad

Semana Santa.
Popayán refuerza su seguridad
Marzo 19 de 2007

Cerca de 800.000 personas se espera que visiten Popayán en la temporada de Semana Santa.
Foto I El Pais

En los próximos días llegarán 600 policías a la Ciudad Blanca

Redacción de El Pais, Popayán.

A partir de esta semana 600 agentes de la Policía Nacional reforzarán la seguridad en la Ciudad Blanca.

Así lo anunció el director nacional de la institución, general Jorge Daniel Castro, quien explicó que con ese incremento de pie de fuerza se garantizará la tranquilidad en Popayán durante la Semana Santa y se reforzarán las zonas urbanas y rurales, que desde enero pasado han reportado brotes de hechos violentos.

"Estos hombres serán dispuestos para adelantar diversas acciones en contra de los grupos delincuenciales y terroristas urbanos", expresó el oficial.

El aumento de personal de la Fuerza Pública para la temporada que se avecina fue bien recibida en la ciudad, ya que, según el alcalde de Popayán, Víctor Libardo Ramírez, “estos hechos de inseguridad no son casuales. Obedecen a la carencia de esquemas de seguridad".


Asimismo, las autoridades eclesiásticas celebraron el anuncio, puesto que se tiene previsto que 800.000 personas visiten la capital del Cauca en Semana Santa.

Según el presidente de la Junta Permanente de Semana Santa, Felipe Velasco Melo, a la ciudad arribarán turistas de España, Venezuela, México, Ecuador, Perú, Estados Unidos, Canadá y República Dominicana.

Para ello se tiene disponible un esquema adicional de seguridad y de atención en salud y transporte, integrado por 17 instituciones y que desde hace un mes realizan labores preventivas, explicó el secretario de Gobierno y Participación Comunitaria del Cauca, Carlos Horacio Gómez.

Además, la Cruz Roja Colombiana y la Defensa Civil han coordinado acciones para que las comunidades que habitan a lo largo de la carretera internacional se comprometan a servirle a los viajeros.

Artesanías se toman a Popayán

Semana Santa
Artesanías se toman a Popayán
Marzo 26 de 2007

En 169 módulos se exhibirán las artesanías caucanas que hacen parte de la muestra Manos de Oro.
Silvio Sierra Sierra I El País

El claustro de Santo Domingo, en Unicauca, será el escenario de la exposición.

Redacción de El Pais - Popayán.

Un total de 250 expositores de las artesanías caucanas estarán reunidos este año en el Claustro de Santo Domingo de la Universidad del Cauca, con ocasión de la Semana Santa.

Accesorios elaborados en vidrio, forja, madera, cuero, cerámica y guadua serán los encargados de mostrar el potencial artístico de cientos de hombres y mujeres entre los 13 y los 70 años de los municipios de El Patía, Inzá, El Tambo, Silvia, Santander de Quilichao, Puracé y Guapi, que están agrupados en la organización Manos de Oro.

El dato clave
Un grupo de 300 personas de la muestra Manos de Oro se preparan para hacer parte de las ferias artesanales de París, Roma, Madrid, Nueva York y Ciudad de México.
Según María Teresa Reina, coordinadora del plan de artesanías de la Junta Pro Semana Santa, cada año el evento se supera en número de expositores, renovación de especialidades, crecimiento importador y exportador lo que, por supuesto, se traduce en mejoramiento de la calidad de vida de unas mil familias del departamento.

"Desde la Junta Pro Semana Santa le hemos abierto a los artesanos un mundo nuevo, que lo han aprovechado y les ha cambiado sus vidas", dijo.

No obstante, la celebración de la fecha religiosa en Popayán no le cierra espacios a las muestras artesanales de otras regiones.

Departamentos como Antioquia, Bolívar, Boyacá, Caldas, Caquetá, Cesar, Cundinamarca, Huila, Nariño, Magdalena, Putumayo, Quindío, Risaralda, Santander y el Valle del Cauca, también estarán presentes.

Además, precisó Reina, la muestra Manos de Oro mantiene relaciones con naciones como Ecuador y Perú que serán invitadas este año.

Unos 200 artistas de seis países presentarán nueve conciertos en Semana Santa en Popayán

EL TIEMPO, Abril 1 de 2007

Unos 200 artistas de seis países presentarán nueve conciertos en Semana Santa en Popayán

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Foto: Archivo particular
El coro de Cámara de Popayán celebra 40 años de fundación con la grabación de un disco de 14 canciones.

Así será la edición 44 del Festival de Música Religiosa, que comenzó este domingo y terminará el próximo 7 de abril en la capital del Cauca.

Algunas de las agrupaciones que participarán son las orquestas Sinfónica Nacional de Colombia, Filarmónica del Valle y Juvenil del Cauca, además de agrupaciones como el Coro de Cámara de Popayán, el Cuarteto Santa Fe, el Trío Granados y Lakenda Maya.

También hacen parte de la programación dos talleres de formación.

Hay que destacar también la participación de Michel Piquemal, bajista y director coral, que llevará la batuta durante la interpretación de La pequeña misa solemne, de Rossini.

Dentro del repertorio del festival figuran piezas como el Concierto para piano No. 21, de Mozart, que interpretará la Orquesta Sinfónica Nacional, con Eduardo Rojas como solista, y la Fantasía Coral, de Beethoven, en la que actuarán la soprano Delsy Janeth Estrada y el tenor Leonardo Guevara, acompañados por el Coro de Cámara de Popayán.

En cuanto a la agenda académica, se llevarán a cabo los talleres de técnica vocal (del 31 de marzo al 2 de abril) y de apreciación musical (primero y 2 de abril), a cargo de la mezzosoprano Janeth López y el maestro chileno Mario Gómez Vignes, respectivamente.

Por su parte, la Orquesta infantil y Juvenil del Cauca tendrá en su repertorio el Concierto en Re Menor para orquesta y cenvalo, de Vivaldi; la Canción sin palabras, de Tchaikovsky, y el Concierto para trombón, de Larson.

Hay que recordar los conciertos de cámara que se realizarán en el Teatro Guillermo Valencia, desde mañana y hasta el Viernes Santo.

La presentación de cierre, en el Coliseo de Popayán, como ha ocurrido durante los últimos cuatro años, estará a cargo de la Sinfónica Nacional, que interpretará una mezcla de reconocidas piezas del repertorio clásico, como la Suite No. 1 de Peer Gynt, de Edward Grieg, junto con obras tradicionales de otros ritmos, en versión sinfónica, como Yo me llamo cumbia, de Mario Gareña.

Participarán artistas de Bélgica, Curazao, España, Francia, Rusia y Colombia.

El evento será aprovechado por el Coro de Cámara de Popayán para presentar su primer trabajo discográfico, que incluye 14 piezas de música colombiana y latinoamericana.

En esta grabación participó el ingeniero de sonido Mauricio Cano, quien fue ganador del Grammy latino, hace cinco años.

Programación

  • Mañana: 11 a.m. Iglesia de San Francisco, Orquesta Infantil y Juvenil del Cauca. Entrada Libre.
  • 5:00 p.m. Teatro Municipal Guillermo Valencia. Filarmónica del Valle. Entrada libre.
  • Miércoles Santo: 5:00 p.m. Teatro Municipal Guillermo Valencia. Recital violín y piano. 15.000 pesos.
  • Jueves Santo: 12:00 m. Teatro Municipal Guillermo Valencia. Cuarteto Santa Fe. 15.000 pesos.
  • 5:00 p.m. Sinfónica Nacional. Boletas entre 20 y 30 mil pesos.
  • Viernes Santo: 12:00 m. Teatro Municipal Guillermo Valencia. Trío Granados (España). 15.000 pesos.
  • 5:00 p.m. Coro de Cámara de Popayán. Boletas entre 20 y 30 mil pesos.
  • 5:00 p.m. Coliseo La Estancia. Sinfónica Nacional. Entrada libre.

SEMANASANTERO, PAYANÉS Y CARGUERO


SEMANASANTERO, PAYANÉS Y CARGUERO

Por: MARCO ANTONIO VALENCIA

Los Cargueros de Semana Santa “están que se cargan”. Desde diciembre andan alborotados asistiendo a gimnasios, trotando, comiendo bien y haciendo dietas, para que las barrigas de prominentes hombres de familia, de negocios o de políticos, no se les note tanto, a la hora de colocarse el túnico y ponerse bajo los barrotes del paso que les corresponde; sobre todo, sabiendo que la mayoría de alumbrantes pertenecen al género femenino, y que la televisión regional y nacional trasmitirá las procesiones en vivo y en directo, y que tanto las feminas como la tele, a la hora de apreciar la estética y el heroísmo de cada uno de estos hombres que hacen las veces de Simón Cirineo, mirarán desde su actitud de devotos, hasta la frescura de las flores que habrá comprado el Síndico para su paso.

Los que debían la cuota económica anual que deben pagar por pertenecer a la Junta Pro Semana Santa (que se gasta en el funcionamiento de sus oficinas y les da derecho a tener un puesto en el privilegiado Mausoleo de Los Cargueros en el Cementerio Central cuando mueran), ya se han puesto al día.

Los que buscan barrote para este año, es decir, lo que no tienen puesto seguro en ningún paso o nunca han cargado, -pero quieren iniciarse en esta noble e hidalga tradición del carguío-, ya andan atentos y serviciales, visitando las oficinas de la Junta y a los Síndicos para ofrecer sus servicios y colaborar en lo que sea. Incluso, mirando que Carguero anda enfermo, se ha muerto o va a morirse en los próximos días, para que les herede el barrote; pero lo que no saben los neófitos, es que desde El Miércoles de Ceniza para acá, por acto de dispensa milagrosa y merecida, Los Cargueros tradicionales se vienen curando de sus males, la muerte deja de estar entre sus planes cercanos, y unas fuerzas extrañas y sin precedentes los acompañan. En sus rostros no hay más que felicidad, alegría y sonrisas para todo el mundo. Saber que pronto van a cargar los redime, los cura, los pone en sintonía con el mundo, el universo y Dios mismo. Si alguien quiere pedirle un favor a un Carguero, que aproveche estos días, pues andan de generosos, vivarachos, solidarios, amplios, gastadores y sonrientes.

Los Cargueros están que se cargan. Ya se andan reuniendo entre ellos en casas solariegas y haciendas cercanas para “las enforzadas”, que consiste en amenos ritos de alegría, oración y compadrazgo; llenos de anécdotas, buenas viandas y uno que otro aguardientito, para ir cogiéndole el calor y la excitación al hecho de pertenecer a este exclusivo club de Los Cargueros de Semanasanta en Popayán; que no es cualquier cosa, porque es un honor tan grande, como lo puede ser el pertenecer a la Guardia Suiza del Vaticano, ser Samurái japonés, o hacer parte de una elite aristocrática religiosa o militar de raza, tradición y pureza.

Algunos olvidan que El Carguero que expone su salud y su vida bajo un barrote, es el hombre que ayuda, como el Simón Cirineo, a transportar la Cruz que Jesucristo carga para obtener el perdón de los pecados de esta humanidad tan dolida y doliente a la que pertenecemos todos los católicos. Y frente a estos hombres, de gran fortaleza y sacrificio, no queda más que quitarse el sombrero y en nombre del pueblo avivarlos y decirles, ¡Adelante mis valientes! ¡Que vivan las enforzadas! Y en Semana Santa nos vemos, para escucharles decir con orgullo ese lema que enerva y pone la piel de gallina entre quienes saben de sacrificios y dolores: “Mucho gusto, (fulano de tal), semanasantero, payanés y carguero, para servirles”.

(valenciacalle@yahoo.com)

ENTRE CARGUEROS: “EL QUE ARMA, CARGA”


ENTRE CARGUEROS: “EL QUE ARMA, CARGA”

por: MARCO ANTONIO VALENCIA

Para Los Cargueros, su disposición de sacrificio es todo un acontecimiento espiritual y social que va de la mano con sus creencias y su fe. Por eso, no importa el lugar del mundo donde residan, siempre aparecen los días que tienen el compromiso de “acotejarse” y ayudar en la armada de los pasos.

Vienen o aparecen por la Junta Pro Semana Santa inspirados en la tradición de su pueblo, en el deseo vehemente de hacer parte de la historia de su patria chica, en el compromiso místico, poético y sagrado de participar en uno de los cultos más sobrecogedores del mundo católico: reavivar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

En los últimos meses algunos Cargueros ya han hecho el ejercicio de participar en procesiones como la subida y bajada del Ecce Homo (el patrono de Popayán), de la iglesia de Belén a la Catedral; o incluso, han participado en las procesiones de la fiesta de los desposorios de la Virgen, que se realizan en noviembre y diciembre.

Los Cargueros más comprometidos y dispuestos, se pondrán su túnico, su capirote y sus alpargatas para salir a las calles (urna en mano), el tradicional día La Alcayata, a poner pegatinas en la solapa de los vestidos de los transeúntes que suelen donar monedas para restaurar algunos pasos afectados por la humedad, el moho, el comegen, la polilla o el tiempo.

De seguro, y como siempre, todos los cargueros participarán con devoción a la invitación que les hace el Arzobispo, para hacer parte de Los ejercicios Espirituales de los hombre de fe; que entre otras, les pide a cada uno, confesión y comunión, para que cuando ejerzan su carguío, con sacrificio y dolor, sean ante los ojos de Dios, hombres libres y limpios de pecado.

Ya muchos Cargueros fantasean con los días del ajetreo (desde El Viernes de Dolores hasta el Lunes Santo) para colaborar con los Síndicos en la sacada de los enseres de los pasos guardados en sus casas, en las sacristías y las piezas de los judíos que hay en las iglesias. Allí estarán Los Cargueros trapito de dulceabrigo en mano, con palitas madera para raspar la cera que quedó del año pasado, o con brochas de pelo de Martha para limpiar el rostro de las imágenes, hasta que llegue el momento de “acotejar” y mirar si todos los hombros son iguales y sirven para el mismo paso.

Algunos opinan que los Cargueros deberían ser patojos de pura sangre, pero la historia nos dice que muchos hombres foráneos casados con mujeres de esta tierra, por el milagro de la parentela, han alcanzado la dignidad de Cargueros con todas las de la ley. Igualmente, que muchos Cargueros han delegado su barrote a parientes o amigos de otras regiones, e incluso, se habla con admiración de un hombre Belga que de tanto viajar de su país para asistir a las procesiones, ya tiene barrote propio.

Las anécdotas de los cargueros son ricas, picantes y variadas. Se habla por ejemplo, de un hombre llamado Otón Sánchez, que cargó hasta la edad de los 75 años (otros dicen que hasta los 85), y que por eso, cuando le impusieron la Orden de la Alcayata en grado de diamante, todos sabían que no habría otro igual. El ingreso a la Orden de la Alcayata es un privilegio solo dado a los que cargan durante 35 años y hayan cumplido 60 años de vida. Y todos sueñan con ello.

Hay cargueros que heredan barrote de sus ancestros, otros que inician desde la infancia en las procesiones chiquitas, y otros que a fuerza de perseverancia y de tanto “pichonear”, logran barrote y hoy exhiben su huevo (fibroma muscular) con orgullo, porque gracias a él, sostienen la tradición cultural e inmaterial que a este pueblo hace grande a los ojos del mundo. (valenciacalle@yahoo.com)

CARA EN ALTO, PECHO FIRME Y ALCAYATA A PLOMO


CARA EN ALTO, PECHO FIRME Y ALCAYATA A PLOMO

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA

Los viejos cargueros dicen que por culpa de la humedad de Popayán se aumenta el peso de los pasos. Que si se pusieran capirote, por esa misma humedad de ahogarían. Que muchos no sudan, que es la transpiración y la humedad la que les moja el túnico. Dicen que los mejores días para una procesión son aquellos de luna llena, y los peores son aquellos que por culpa de la lluvia no pueden sacar la procesión.

A los cargueros les gusta mostrar “su huevo” para chicanear frente a sus amigos y familiares, es decir, ese tumor que se les forma con los años de carguío. Les gusta que se les inflame, se les haga ampolla y se reviente en plena procesión para sentir el dolor y luego un gran descanso cuando un líquido transparente, de agua sangre, les corra por el pecho, y así poder contarlo con orgullo a nietos y novias. Los médicos le llaman al huevo fibroma clavicular. Los viejos cargueros, los de antes, se ortigaban con hierbas de pringamoza para desinflamarse los hombros, ahora dicen que esa practica la tienen prohibida. Pero las abuelas en casa los mandan a la procesión curados con bebedizos, pomadas y fajas para que no se revienten o se hernien en su actividad. Los cargueros viejos se preparaban un bebedizo con brandy, miel de abejas y cola granulada pero alguna vez a un carguero le dio churrias en plena procesión y el bebedizo cogió mala fama. Para evitar la hernia se fajan el pecho o usan suspensorios. La mayoría de cargueros han sufrido por culpa de su devoción de hernias inglinales o umbilicales. Dicen que todos los que cargan el paso del Cachorro, uno de los más pesados, tienen el ombligo brotado. Cuando un paso esta mal acotejado, el más alto siente como se le encogen las costillas y lo peor que puede hacer es agacharse, por el contrario, lo que tiene que hacer es “tirar para arriba”. Los buenos cargueros son aquellos que saben manejar los dos hombros, “es decir los que tienen dos huevos”. Y los cargueros más hombres son los que son capaces y tienen la osadía (y la locura) de cargar dos o tres días a la semana. Dicen que ahora, por salud, esta prohibido cargar más de dos noches. Las leyes del carguero son claras: hay que tener la cara en alto, el pecho firme y la alcayata a plomo. Al carguero, la devoción le ayuda a cargar. Saberse un Simón Cirineo le inspira, le da fuerza y lo llena de orgullo.

A los cargueros, desde hace treinta años se les prohibió mascar chicle y beber en la procesión, pero a veces no se aguantan abstenerse ni de lo uno ni de lo otro. No faltan las anécdotas de cargueros que se caían de borrachos al terminar la procesión. Se sabe que hoy en día, algunos como truco de buen carguero llevan dulces para evitar la resequedad en la garganta o las babas en la comisura de los labios.

Cuando se coge barrote, la respiración se hace difícil, y es cuando empiezan a pujar, y luego a soplar para inflar los pulmones. Cuando ponen la alcayata bajo el barrote para descansar tienen la sensación de desarrugar las costillas como si fuera un acordeón. El sudor es frío, y al terminar la noche es como si se les hubiera vaciado un balde de agua encima. A veces la cara o las piernas les comienza a temblar de manera involuntaria, a veces se les va las luces y sienten que se van a desmayar y es cuando se acuerdan de Dios y por su dignidad, honra y buen nombre comienzan a pedirle a Dios (que no a pedirla) que les de valor para poder terminar la procesión.

Los cargueros les tienen miedo “a los críticos” que son sus propios compañeros, es decir los cargueros de otros días. Los críticos se hacen casi al final de las procesiones para verle la cara a los que van llegando; entonces hay que templarse, sacar pecho y hacerse los fuertes aunque por dentro se esté a punto de morir. Como sea, al final de la noche, el Síndico de su paso los invitará a su casa a comentar los pormenores, a unas merecidas empanaditas de pipían, tamales, carantanta y mucha aloja. (valenciacalle@yahoo.com)

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