sábado, noviembre 24, 2007

Peleas de comadres


Por: RUBEN DARIO LIS MUÑOZ



El departamento del Cauca tiene una historia envidiable en el contexto nacional. Su cultura, sus habitantes, su biodiversidad, su posición geográfica, sus organizaciones sociales, sus líderes y un sin número de vivencias de su población resaltan toda una belleza tan natural que se refleja en los patrones culturales de sus gentes.


Como todas las personas tenemos sus más y sus menos e inclusive nos dejamos arrastrar por la envidia, egoísmo y el chisme que en nada colaboran con el crecimiento interno de los individuos. Puede más todo lo que le podamos a ser al prójimo en el sentido del daño que la unión de fuerzas positivas para impulsar los núcleos familiares, sus entornos y el desarrollo del Cauca.


Nos acostumbraron a casar peleas personales mirándolas desde el punto de vista político que a visualizar las verdaderas demandas de nuestros barrios, veredas, municipio y por ende la región. El desgaste ha sido tan alto que inclusive, nos dejamos de hablar alternando la censura como forma de aniquilar seres constructores en la vida cotidiana. El principal benefactor de este escenario las personas que lideran procesos contrarios al bienestar de su población y que a toda postre quieren mantenernos en el atraso político y el ocultamiento de un departamento que grita a todo pulmón atención a sus peticiones sociales y económicas.


La energía que hemos desperdiciado en estas peleas de comadres no deja caminar y debemos sobreponernos todos a las malas intenciones y generar un gran frente común a tanto engallo y tanto oportunista que ha venido cosechando en el departamento.


Afortunadamente y gracias al posicionamiento de organizaciones sociales y a su grado de desempeño en su accionar político el Cauca ha avanzado y se convive con la diferencia cultural y política; aunque a veces se sobreponen los ánimos y se termina estigmatizando lideres y organizaciones políticas, que sin dogmatismos intervienen en el debate y con argumentación en temas de interés nacional y regional, enriqueciendo la ilustración y la divulgación política en cada uno de nosotros. Este valor de exponer con respecto y altura contenidos socio-políticos, económicos y culturales es un activo importante a construir en el Cauca y su defensa se encuentra en el ciudadano que fantasea con un país mejor.


Gran oportunidad le asiste al gobernador electo Guillermo Alberto González Mosquera y al alcalde electo del municipio de Popayán Ramiro Navia, de retomar las riendas y conducir con la mayor rectitud, transparencia, honestidad, autonomía y generando cohesión social y sin exclusiones los destinos de un municipio y un departamento que quiere volver a ser grande con la población de carne y hueso y no con el pasado refrendado positivamente en la historia de Colombia, si no de cara al futuro de una región que desea crecer armónicamente.

Una historia por contar

por: Juan Carlos Pino Correa


Yo no entendía lo que me decía. Nunca entendía. Por eso, antes de llegar a aquella esquina apretaba los puños dentro de los bolsillos de la chaqueta y me concentraba. Hoy lo voy a escuchar con atención, decía.

Hoy voy a entenderlo. Y en seguida aparecía él, sentado en su silla de ruedas, como siempre. Y aparecían sus ojos de un azul profundo, como este cielo que no alberga nubes en otoño. Y la frase se me venía encima a quemarropa. Y esta vez también los sonidos no sonaban a nada y volvían a ser sólo enigmas auditivos o balbuceos ininteligibles. Y nada más.

Entonces, por respuesta, yo sonreía.
Había visto a aquel viejo por primera vez a finales del año pasado, en una esquina de la Calle del Quijote. A las dos, cuando iba a recoger a Isabel, él ya estaba en su silla de ruedas en la parte baja de un edificio de cinco pisos, junto a un grafitti sangre que gritaba “torero”. Al verlo yo no podía evitar imaginar que al hombre lo llevaba hasta allí una mujer de su misma edad vestida siempre con falda, bufanda y saco cafés y que luego se dejaba arrastrar por su perro hacia otra esquina o hacia algún parque, mientras él se ungía de sol, sin broncearse, sin calentarse siquiera, porque el sol en esta época ni broncea ni calienta.

De tanto encontrar al viejo, de tanto no entenderlo, su rostro, su figura y su voz empezaron a parecerme familiares. Y me pregunté por su historia. Acaso fue republicano en los días de la guerra civil, me dije, y su invalidez es producto de aquel tiempo aciago. Sí, podría haber sido republicano aunque jamás en su vida hubiera leído a Miguel Hernández y ni siquiera reconociera aquel nombre si alguien lo mencionaba. Pero también era posible que hubiera militado en el bando nacional y ahora guardara en casa como su más preciado tesoro una bandera española con el águila franquista. ¡Como un tesoro! ¿Y si no fuera ni una cosa ni la otra? ¿Si ejerciera apenas como un tierno abuelito que no se acuerda del pasado y sus miserias y no se acuerda tampoco del presente y sus miserias?

En eso me quedé pensando mientras seguía el camino. Y también pensé en mi incapacidad para comprender a ese hombre de mirada expresiva y gestos apacibles que una y otra vez, en la misma esquina, me hablaba con voz extraña y laberíntica, con sonidos ininteligibles, pero sonidos al fin. Siempre igual. Sin duda él tenía una historia por contar, como todos, o alguna pregunta por hacer, como todos, y yo, detrás de mi sonrisa de evasión, nada comprendía. Nada.
Sí, yo nada comprendía.

martes, noviembre 20, 2007

La Silvia de América

Por : Ferney Meneses

El Liberal, noviembre, 2007


Sí, definitivamente el Cauca y por consiguiente Colombia, cuenta con regiones estratégicas en lo geográfico, lo turístico, lo ambiental y lo cultural.A propósito de ello, nuestra tierra tiene que sentirse orgullosa de que uno de los municipios más hermosos del planeta se encuentre ubicado al oriente del departamento y ese paraíso se llama Silvia.Históricamente a la tierra de mestizos campesinos y urbanos, de guambianos, de paeces, de quizgüeños y de ambaloes se le ha denominado también “La Suiza de América”, ya que un sacerdote franciscano suizo, Julio Kootel, quien prestó sus servicios hace varias décadas, acuñó esta expresión al referirse asombrado a la tierra donde había llegado por las coincidencias del paisaje con su natal tierra europea. Por supuesto que el Presbítero Kootel murió en Silvia y su deseo siempre fue que lo enterraran allí, lo cual se hizo.Recientemente o mejor, en la administración del actual Alcalde, a la expresión acuñada por el sacerdote mencionado líneas atrás, se le hizo una pequeña modificación al asumir la expresión “La Silvia de América”, cuyo sentido y fuerza parecen salir de las entrañas de su misma gente, del rescate de lo nuestro, de lo propio, es decir, de ese mestizaje que deja fluir matices indios y blancos con el valor cultural adicional de mirar hacia toda la América.


Actualmente, ir a Silvia es energizarse con la influencia de la naturaleza que empieza recibiendo al visitante con sus diversas tonalidades de color verde, de cafés de ensueño, de bosques y nacimientos abundantes de agua, del susurro del viento en los crepúsculos, de las melodías que a manera de una gran polifonía, los pájaros entonan. Adicionalmente, Silvia se convierte poco a poco en un pequeño municipio universitario por cuanto hace presencia la Universidad del Cauca con carreras a nivel tecnológico como Telemática e Ingeniería Agroindustrial en este 2007 y para el 2008, se iniciarán, Ingeniería Ambiental y la licenciatura en Etnoeducación. A la par, el Sena, Regional Cauca ha contribuido con muchas opciones de capacitación tanto tecnológicas, técnicas y cursos.Por otra parte, la tecnología no es ajena para los silvianos y silvianas, puesto que se cuenta con varios Telecentros, esto es, lugares con equipos de computación e Internet para capacitar a productores del sector agropecuario en temas productivos y de negocios. Por supuesto que los y las estudiantes también aprovechan este espacio y otras salas de Internet que se ofertan actualmente. De igual manera, existe la emisora comunitaria Guambía Estéreo, autorizada por el Ministerio de Comunicaciones y sorprendentemente, también se cuenta con un periódico mensual llamado La Ventana, que no tiene nada que envidiarle a otros periódicos de Popayán o del resto del Cauca.En vías, la nueva carretera está como para no dejar de visitar esta bellísima población, por cuanto el tiempo para subir se redujo sustancialmente. Al llegar, usted puede alojarse en buenos hoteles, degustar la trucha Arco Iris en diversas formas, probar infinidad de quesos y otros lácteos, saborear las famosas fresas con crema, etc. La diversión no da espera y por eso, las discotecas con música a la moda, seducen; la pesca deportiva estremece, el alquilar caballos despierta ese espíritu de aventura y claro, los niños pueden jugar en parques infantiles de la zona urbana.En fin, ir a Silvia es una experiencia obligatoriamente placentera, ya que como dijo un promotor turístico hace varios años: “Silvia, remanso de paz que invita al descanso”. Arme viaje, no se arrepentirá.

domingo, noviembre 18, 2007

ENTREVISTA

Entrevista con el autor de El ‘Flautista del Humilladero’
El cronista del hombre que vivía con una flauta de carrizo
El liberal, POPAYÁN, noviembre 18 de 2007
Por: Pacho Calderón


Es una tarde fría. Viernes. Un puñado de parroquianos transita por toda la Calle Tercera. Hay dos niños que se encuentran sentados al frente de la Casa Caldas preparando, en bolsitas, las moras que ofrecerán durante toda la tarde a los ciudadanos que transitan por este punto de la ciudad.
Estos chiquillos ya saben lo que es elaborar estrategias de venta, por eso uno de ellos le dice al otro que se apure en empaquetar la fruta porque les va a coger la tarde. Son las 2:00 p.m.
Doblando la esquina, a la altura de la Carrera Quinta, hace aparición una persona vestida con un saco de pana color café, camisa y jean. En una mano porta un pequeño libro y en la otra un celular.
Este ciudadano camina como si portara una gran noticia, y en sus ojos verdes, se nota que en su mente aún quedan los estragos de una buena lectura.
En el paisaje del lugar, este hombre resalta porque en sus manos lleva el mensaje de salvación para unas cuantas almas ‘embolatadas’ en los trasegares de la existencia: un libro de poesía.
Él sabe que sus congéneres, además de carros y televisores, necesita para sobrevivir algo de poesía, por eso se toma la tarea de recoger sus mejores palabras, organizarlas y publicarlas en libros...
Como los pequeños que están vendiendo moras, este hombre va ofreciendo su pequeño catecismo lírico. Llega a las puertas de la Casa Caldas y entra, donde lo espero como periodista para preguntarle que se siente ser el ganador de la primera versión del Concurso de Cuentos Inéditos sobre Mitos y Leyendas, evento que fue realizado por la Gobernación del Cauca, y su programa Caucanizate.

Nuestro personaje se llama Marco Antonio Valencia Calle y su oficio es ser poeta, labor que de ninguna manera es como la de cualquier otra. Pero para ganarse la vida y mantener su hogar, este mortal de 40 años de edad se dedica al noble ejercicio de la enseñanza en las instalaciones de la institución Educativa San Antonio de Padua, en Timbío.

Marco Antonio se sienta, junto con al periodista, en una de las tantas mesas de Arte y Café de la Casa Caldas. Y pide un ‘pintado’ antes de empezar a responder un arsenal de preguntas.

Se dice que su pluma era bastante ácida y agresiva...

En varios años como columnista tuve el San Benito de ser el comentarista terrible del periódico El Liberal. Eso me granjeó muchos amigos, porque les gustaba ese humor negro e irreverente que esbozaba en las páginas editoriales, pero también me gané muchos enemigos. La gente no asimilaba muy bien el humor, la ironía y el sarcasmo, y por eso me criticaban.

¿Cómo eran las disputas que se armaban en torno a sus columnas?
La propuesta era poner sobre el telón varias clases de temas, y sobre estos, plasmar una opinión que no fuera la que la gente compartía comúnmente.
A veces no escribía propiamente mis ideas, sino que le buscaba la ‘quinta pata al gato’, pero eso me generaba enemistades.
¿Por qué aprovechar un espacio en el periódico para escribir y opinar?
Siempre he buscado la forma de ser escritor. Hay pocas posibilidades de publicar y la columna en un periódico permite tener un ejercicio de escritura permanente. Además se van creando lectores. Escribir columnas se convierte en un vicio... y no lo he podido dejar de lado, aunque muchas veces me lo he planteado.
¿Es el mismo escritor cuando comenzó a salir sus primeras columnas?
Al principio lo hacía de manera muy literaria y con una mirada de escritor. Con los días, "lastimosamente", he sentido que me ido acartonando... y eso me preocupa. Como sea, me he dado cuenta de que todos los escritores del mundo, antes y ahora, terminan siendo columnistas. En España, las mejores plumas de las casas editoriales son columnistas de prensa o de bitácoras de páginas blog.
¿Esta situación es la misma que vivieron los escritores de los sesenta y setentas, quienes terminaron como columnistas y aceptando todo lo que querían cambiar?
No. Yo nunca he sido un irreverente en el sentido de dedicarme a atacar la institucionalidad ,el Estado o la sociedad. Pienso que un escritor tiene la habilidad de poder ver cosas que las otras personas no logran ver. De fijarnos en los detalles de la vida nimios o verdaderamente importantes y estamos en la obligación de darlos a conocer a través de la escritura.
¿Por qué ese mal vicio de la literatura?
Es una vocación de niño. El pintor, el escultor o música encuentran academias de formación, pero uno como escritor no encuentra una institución para aprender este arte. Por tal, vivo en una búsqueda constante, incluso desde la academia, para aprender los gajes de este oficio. Soy autodidacta en este oficio de escritor.
Si hablamos de escritura, nos estamos metiendo con la lectura, ¿qué libros ha degustado o qué autores han influenciado en su formación?
Soy un omnívoro literario. Me gusta la literatura que se hace en el país y de autores vivos. Al contrario de las personas que le gustan los clásicos. Mi biblioteca está compuesta por narradores colombianos. Leo novela, luego periodismo, ensayo y poesía. Esta última es la que me ha dado varios reconocimientos.
¿Qué está leyendo ahora?
Ahora estoy leyendo a un autor mexicano que se llama Jorge Volpi, pero también leo a Laura Restrepo, a Santiago Gamboa, en fin, me apasiona la actual producción literaria del país.
¿Libros que no haya podido leer porque no le haya agradado?
A Sangre fría de Capote. A un libro le doy hasta la página 30 para que me seduzca; si no lo logra, lo dejo a un lado. Y son muchos libros que ha corrido con esta suerte...
¿Su obra?
En el año 2.000 publiqué una novela y no he podido reeditarla. En poesía ha sido diferente, ya que en Popayán hay mucha actividad en este campo. En últimos dos años en la ciudad se han publicado 20 ó 30 libros de poesía. Los narradores están todavía en proceso, en ciernes.
¿De qué vive usted?
Por la mañana dicto clases, que es lo que me permite vivir y por la tarde me dedico al ejercicio de la escritura. Soy una persona que vive de las letras pero que renuncian a las cosas terrenales. Tengo obligaciones, pero siempre estoy buscando la forma seguir en mi formación intelectual y artística, por eso se explica mi trayectoria académica, entre que se cuenta una maestría de Filología Hispánica.

Tras los pasos de ‘Chancaca’
¿Por qué decidió participar en este concurso?
La invitación me pareció muy agradable, ya que es la primera vez que en el departamento se hace un certamen como este. Además, me llamó la atención el tema, es decir lo relacionado con la tradición... y la invitación me llegó dos día antes de cerrarse la convocatoria.

¿Cómo nace el cuento que le dio el primer lugar en este concurso?
Este cuento, esencialmente, es un homenaje a la chirimía, porque descubrí, en el proceso de escritura de una novela sobre la música en la que trabajo, que la gente del Cauca participa mucho de esta música, pero no le gusta reconocerla como suya. La chirimia guste o no, es el estilo musical que nos identifica, y no lo hemos reivindicado, como lo han hecho los costeños con el vallenato.
Pero a la vez era romper con las mismas leyendas o mitos que conocemos, como el de la Patasola, el guando o la lloronam entre otros. Eso hay que superarlo, ya que hay nuevas leyendas en la tradición oral que aún no se han plasmado en el papel.
¿Por qué la figura de ‘Chancaca’?
Porque la vida de este personaje hace parte de la tradición oral de Popayán; es decir que tenemos nuevos mitos y leyendas que están identificadas oralmente, pero que todavía no se han escrito. ‘Chancaca’ es una de ellas.
¿Cómo fue la construcción del personaje?
La historia de este personaje ha estado allí siempre, fue sólo escuchar con atención. Por ejemplo, hay una anécdota que dice que un día le robaron la flauta y la respuesta de él fue qué si podían quitarle la música, que vinieran por ella.
¿Hay otra intención detrás del cuento?
Era también explicar el significado de la palabra ‘Chancaca’, la cual viene de la melaza de caña y de pronto se usó para describirlo a él, que era un hombre negro y alto.
¿Usted llegó a mediar palabras con él?
No. Un día le di como dos mil pesos para que interpretara una canción.
¿Cómo fue su reacción cuando supo que era el ganador del concurso?
No lo esperaba aunque cuando uno participa en estos concursos guarda las expectativas. La verdad es que me salvó la patria porque el premio es un computador, que me cae de ‘perlas’, porque el mío se me dañó y he sufrido lo inimaginable sin esta herramienta de trabajo.
¿Tiene algo que decir frente a este nuevo logro?
A partir de esta experiencia, desearía desarrollar un trabajo de pedagogía en cada municipio del departamento, incentivando a los menores a ejercer la escritura a partir sus propias tradiciones, que es en últimas, el objetivo de un concurso como estos. Y por supuesto agradecer al Programa Caucanizate, que ha puesto un grano de arena más en la construcción de la literatura del Cauca con un evento como estos, y con un incentivo como el que hoy me ofrecen.

lunes, noviembre 12, 2007

RAMIRO NAVIA, ALCALDE ELECTO DE POPAYÁN


Con más de 40 mil votos, el Médico Ramiro Navia fue elegido el pasado 28 de octubre como el nuevo mantario de los payaneses. Navia de filiación conservadora fue acompañado en su aspiración por una coalicción de fuerzas políticas de diversas tendencias.
Su mandato inicia a partir del 1 de enero del 2008.

UNICAUCA 180 años de historia

OBRA DE HARDY BALANTA

POR: DIEGO FERNANDO SANCHEZ VIVAS

Nuestra Alma Mater, la Univer­sidad del Cauca, uno de los centros docentes de educación superior más importantes del Sur Occidente del país, celebra por estos días los 180 años de fundación.
Su origen se remonta a los albores de la República, cuando el entonces Vicepresidente de Colombia General Francisco de Paula Santander encargado del Gobierno, expidió un decreto ordenando la creación de la institución, acto que se protocolizó el 11 de noviembre de 1827. Para la instalación de la Universidad del Cauca, se nombró a Don José Arroyo como rector, y al presbítero Manuel José Mosquera en calidad de Vicerrector.
Hoy por hoy, la Universidad del Cauca ha logrado afianzar su prestigio académico, si se tienen en cuenta los más recientes registros de pruebas a nivel nacional, y ha ponderado su peso específico en la determinación del devenir de la región, mediante un interesante plan de descentralización proyectándose a distintos lugares del Departamento. Cientos de estudiantes de otras regiones del país, se disputan la entrada al Alma Mater, atraídos por el nivel académico de la institución, por la imagen de Popayán como ciudad del conocimiento, y por las ventajas comparativas de vivir en una ciudad como Popayán. Este hecho genera dinamismo, flujo económico y vitalidad para nuestra ciudad y el Cauca.
Todos estos elementos positivos, requieren de un alto componente presupuestal, que la Universidad del Cauca por si sola difícilmente alcanza a sobrellevar, siendo necesario el concurso del Gobierno Nacional para su apoyo, y la concertación de las fuerzas vivas del Departamento con el fin de generarle al Alma Mater un horizonte económico, financiero y presupuestal menos incierto. Al respecto, cursa en el Congreso el trámite de una iniciativa legislativa para la expedición de una estampilla Pro Alma Mater, que de aprobarse permitirá ingresos importantes para la Universidad del Cauca.
Esperemos entonces que el horizonte presupuestal del Alma Mater se afiance en el largo plazo, ya que la Universidad del Cauca se constituye sin lugar a dudas, en el más grande patrimonio cultural de la Región, una institución educativa, cuna de ideas y escenario de la academia, donde se deslinda el perfil del futuro profesional, conciente de las necesidades sociales, y anhelante de paz, progreso y bienestar para su comarca.
“ Posteris lumen moriturus edat”, Felicitaciones Universidad del Cauca, que tu antorcha luminosa irradie sabiduria por siempre, y que trascienda y se proyecte a la posteridad.

PARA ACABAR CON LOS RECITALES DE POESÍA


obra de Hardy Balanta

POR: Francisco Campillo

No deberían existir los recitales de poesía, pero existen.
Nada podemos hacer a favor de su pronta extinción, salvo dormir y soñar que en lugar del recital existe algo como el sueño hondo y placentero, incluso, con pausados ronquidos de fondo como los que a menudo incomodan a los despiertos pero quizá aburridos asistentes a recitales de epónimos poetas que cargan en metafísicos costales, caca y prestigio.

En todo caso dormirse en un recital de poesía es un hueco por donde el recital se hunde como un barco estrafalario en aguas pantanosas. Pero si uno mismo es quien recita el poema, el asunto reviste una gravedad no exenta de contaminaciones penosamente hilarantes, porque resulta que en mitad del poema, a uno le entra un arrepentimiento desesperado cuyo efecto es un desastroso alargamiento del poema que uno supuso despacharía en pocos minutos, pero que de pronto, sin saber cómo, parece que entre uno más avance en su lectura, menos probabilidad se tuviera de llegar a la de repente remota orilla del verso final.

Debe ser que todo ello proviene de los ronquidos sin ubicación determinable en medio del inexacto mapa de los asistentes, pero cuya precisa semejanza con el inquietante sonido de una flatulencia (léase pedo), pone perlas de sudor en la frente, pues aunque nadie se ría hay una malsana nube de hilaridad a punto de estallar en lluvia y truenos de francas carcajadas. Y uno en medio del oceánico poema, alcanza a pensar no se sabe bien porqué, y a modo de una hipótesis fugaz y brumosa, que todo no es más que un perverso efecto desestructurante, nada muy concreto, pero justamente la inconcretez del ronquido-pedo en medio del recital reduce, clausura, apaga, desmotiva, derrite, desvía, disipa, deconstruye derridarianamente algo en el recital, que no es todo el recital sino que es una cosa espesa que está ahí sin mucha vistosidad, como en la parte de atrás de la esencia misma del recital, sosteniendo de un frágil hilo su efectuación o importancia.

El final del recital coincide con el brusco despertar a causa de la estridencia de aplausos que estallan, entonces uno se levanta, hay que confesarlo, muy satisfecho de haberse dormido, no hay culpa ni vergüenza; es más, de manera por completo inocente, uno se dirige hacia donde el ilustre poeta, que por lo general es un fulano, algo apocado pero con intereses fraudulentos y pomposas ínfulas de trascendencia, y uno lo felicita con entusiasmo por cosas que jamás uno vio ni escuchó –por fortuna–.

el colegio myaor del Cauca

Cuarenta años de vida...

por: RUTH CEPEDA VARGAS


Esta historia empieza a escribirse un 13 de noviembre de 1.967 en una casa de paredes blancas, con un rosal a la entrada y un manzano en el patio de atrás.

Desde sus comienzos este lugar se convirtió en el hogar de nuestros estudiantes y en el espacio propicio para la fraternidad y el conocimiento. Supe entonces que educar no es sólo enseñar. Entendí que la tolerancia y la justicia van siempre de la mano. Conocí que es necesario vislumbrar ese mapa desconocido que es el alma ajena en donde crecen y se alimentan los sueños y las dudas para que ellos puedan alcanzar su vivencia

Durante quince años permanecimos en ese lugar. Vino el terremoto del 31 de marzo de 1.983 y dejó inhabitable la casa. Llegó entonces el milagro de recibir la herencia promisoria del claustro de la Encarnación, fundado desde 1.59l como el primer centro educativo para la mujer en Colombia. Sus ruinas nos fueron entregadas una noche de un julio de 1.983 por la Gobernadora Amalia Grueso y en diciembre de 1.985 tomamos posesión de uno de los sitios más bellos, poblado de historia y de leyendas y cuya restauración hecha por el Icce fue afortunada. Gracias a estos espacios los frentes de trabajo y el número de estudiantes crecieron.

El 2 de noviembre de 1.997 siendo alcalde José Gabriel Silva nos fue donada por el Concejo Municipal la Casa Obando. Fue restaurada por la Escuela Taller con recursos propios del Colegio Mayor del Cauca y la ayuda eficaz de la Agencia de Coo­peración Espa­ñola.
Hoy el Colegio Mayor del Cauca está regido por nuestra exalumna María Cecilia Vivas de Velasco quien trabaja incansablemente por su crecimiento y su bienestar. A mediados del año entrante se empezará la construcción de una nueva sede para el Colegio Mayor del Cauca. El lote esta situado sobre la carrera séptima y el parque Julio Arboleda. El proyecto arquitectónico cumple con todos los requisitos exigidos y el radio de acción lógicamente ha de ampliarse un ciento por ciento.

La vida continúa y el tiempo pasa. Es grande el campo de trabajo que esta Institución Tecnológica tiene. Se aspira a convertirla en Institución Universitaria y se hace al respecto un trabajo muy amplio y muy serio para lograrlo. Desde mis “cuarteles de invierno” miro este panorama y lo veo promisorio Espero que esta departamentalización le sea positiva y le ayude a abrir los nuevos frentes en Educación Superior que necesita el Cauca.

Al fondo de esta historia vive y perdura la figura inolvidable de Luz Valencia de Uruburu. Ella fue la que impulsó la creación del Colegio Mayor del Cauca que se ha convertido a través de estos cuarenta años en una entidad indispensable, gracias a su manejo transparente y a su profunda vocación de servicio.

sábado, noviembre 10, 2007

El uso de la corbata

por: Horacio Dorado Gómez


La corbata continúa siendo uno de los símbolos de elegancia que da prestancia a quien la usa, aunque algunos diseñadores y los mismos habituales usuarios le resten cualidades de distinción.

Por ejemplo, el alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, quien, está de moda por su buen desempeño en el cargo, ha excluido de su ropero el surtido de corbatas para cualquier ocasión. La informalidad es su norma. No usa corbata, ni vestido entero. En los actos sociales viste blue jeans, mangas de camisa, y en pocas ocasiones chaqueta. Así mismo, en Bogotá, Lucho Garzón no utiliza esa prenda de vestir, y no por ello, deja de ser un excelente alcalde. Se dice que, el hábito no hace al monje. Para otros, la corbata sigue siendo un elemento imprescindible, arguyendo: ¿Qué sería de un elegante traje sin una preciosa corbata? Reivindico el valor estético de la corbata, cuya historia se remonta a unos cuantos cientos de años. El origen más cercano es de 1660, en la contienda entre el regimiento Croata y los Turcos. Este regimiento (parte del imperio Austro-Húngaro), en una de sus visitas a París en el que se presentaban como héroes ante su Majestad Luís XIV, conocido por su gusto por el buen vestir y los pañuelos, los oficiales llevaban puestos al cuello unos pañuelos de colores. Estos, se cree provienen de los oradores Romanos. Se ponían en el cuello para darle calor y cuidar sus cuerdas vocales. Tanto gustaron a Luís XIV que diseñó para el regimiento real un pañuelo con la insignia Real, y al que denominó Cravette. De donde se deriva corbata. A principios del siglo XX, Europa comienza a fabricarlas. Aunque muchos historiadores predecían la desaparición de la corbata (no tenía sentido llevar un “trozo” de tela al cuello). Desde entonces, la corbata pasó a ser un signo distintivo entre las clases más acomodadas. Los partidarios de la corbata, dicen que realza el uso de la camisa y destaca la verticalidad del cuerpo. Añaden que la corbata da estilo, elegancia, color y textura a la austera camisa. Y es del todo cierto. Un buen traje, aunque se note su calidad, no luce tanto sin corbata como cuando se usa una elegante corbata de seda con un nudo Windsor, por ejemplo. La corbata perdura hasta nuestros días a pesar de los detractores, que han desgastado su valor estético atribuido, más al uso que le dan los manilargos de cuello blanco. Ahora es de común usanza de vigilantes, visitadores médicos y difusores de la Biblia bajo el brazo. Todo indica que el uso de la corbata y camisa, ha comenzado su evolución de forma tal que sin ese ´trozo´ de tela alrededor del cuello se logra también armonía.

domingo, octubre 14, 2007

Concurso, guadua y artistas

Por: Lucy Amparo Bastidas Passos


En Popayán desde hace cuatro años existe un grupo de ciudadanos que trabaja por la protección del patrimonio ambiental en Popayán y la región; están congregados en el Movimiento Ambiental del Cauca Los Guayacanes.
Este Movimiento con apoyo de la Sociedad Colombiana del Bambú organizó el Tercer Concurso de poesía ecológica y del paisaje de la guadua y otros bambúes, que tuvo gran acogida pues participaron 367 poetas con más de 1000 poemas, de los cuales el 51% se dedicaron al bambú. La premiación de los ganadores será a finales de noviembre.
En Colombia el bambú es un tema nuevo en concursos de poesía, no obstante que en nuestro país hay más de 100 especies nativas de bambú, entre las que se destaca nuestra bella y elegante guadua. Sin embargo la mayoría de la gente cree que la guadua y el bambú son diferentes, pues desconoce que la guadua pertenece a la gran familia de los bambúes, siendo la guadua un género de esta familia, y se clasifica como un bambú gigante y leñoso, es decir, la guadua es un bambú. De allí que este concurso además de estimular la conciencia ecológica ha sido útil para que la gente se informe sobre esta gramínea que es uno de los emblemas nacionales de nuestra cotidianidad: la guadua.
Se convierte así este concurso en el primero que se realiza sobre bambú. Es sorprendente la sensibilidad que despierta el bambusal de guadua que adorna paisajes, que ayuda a mantener los causes de ríos y lagunas, que protege los suelos y captura CO2, que alberga una variedad de fauna y flora, y hoy como en el pasado es un soporte en la artesanía y la construcción, que arquitectos han posicionado en el interior y exterior del país con hermosas y resistentes edificaciones con guadua.
Otro aspecto a resaltar del concurso es que el Movimiento Ambiental Los Guayacanes como no es una ONG, ni una fundación ni tiene tendencias políticas o religiosas, ni cuenta con apoyos económicos, y en vista de que muchos empresarios o entidades son duros para soltar la platica para este tipo de eventos culturales, recurrió a los artistas de la región para que donaran una pintura, escultura o libros para entregarlos como premios a los ganadores del concurso, y no obstante la precaria condición económica de algunos artistas, ¡ninguno de ellos se negó! Conmovedora la solidaridad y generosidad de los artistas caucanos con el arte nacional.
Coletilla: La persistencia de los ciudadanos en Popayán ha logrado que los Ministerios de Ambiente y de Cultura hagan un llamado a la Alcaldía y a Fonade para que oigan a los ciudadanos que piden que se realice una Audiencia Pública, para socializar ampliamente el proyecto de intervención en el parque Caldas de esta ciudad. Esto indica que el esfuerzo de participar sí vale.

Balada de colegio

Por: Juan Carlos Pino Correa

Me emociona recordar que yo estudié allí, en aquel colegio que, según he leído en El Liberal, celebra ahora 55 años pero que ya no se llama como en mis tiempos.
Estudié allí y no puedo olvidar que hasta el largo túnel penumbroso ubicado entre las aulas me perseguían los temores de niño pueblerino y que hacían que a veces me ensimismara cuando era el momento para un derroche de locuacidad que, por supuesto, yo no tenía.
No hacía mucho había llegado a Popayán y me parecía fascinante que mi mundo cambiara ya que la ruptura parecía entrañar otro horizonte esplendoroso cubriendo las calles, las casas y los espacios por recorrer. Antes, en mi Almaguer natal siempre había pensado que una ciudad era todas las ciudades y que estaba colmada de magia, dulzura y esperanza, más que de dolor. Ingenuo yo. En esas circunstancias, ir al colegio (a la Normal de Varones, decíamos entonces), era como una apasionante aventura diaria que se iniciaba en la Plaza de Toros con la proeza de colgarse del abarrotado bus ruta dos (Chuni, o Chuny, o Chune, rezaban indistintamente los letreros) y en el que iban también las estudiantes de la Normal de Señoritas. Mientras duraba el apretujón (y eso ocurría hasta dos paraderos más allá, donde ellas se bajaban) todo valía la pena: miradas coquetas, fugaces charlas, saludos cómplices, sonrisas que incubaban un noviazgo inminente.
Las clases las recuerdo como el escenario feliz para desmitificar el mundo: Osorio mostrando los caminos de la filosofía, o Tarcisio, Henry y Roger haciéndonos devanar los sesos con las matemáticas. Y muchos más. A menudo también despertábamos la ira del profesor Gaviria, rector grave y serio, o las sonrisas del “vice” Ruperto Lasso, pero ambas eran travesuras apenas. La práctica docente era cuento aparte, unas veces satisfactoria y otras dolorosa, colgada de los trasnochos por la preparación de clase o la elaboración de carteleras para enfrentar en la mañana siguiente a esas fieras siempre indomables, siempre distraídas y siempre bulliciosas que eran los niños de la Anexa o de La María.
En aquel colegio me enteré del Nobel de García Márquez, un jueves de octubre, y allí viví muchos de los cambios que trajo el terremoto del 83. La ciudad crecía. Y yo también. Entonces me distraje en clase pensando en alguna adolescente que me halagaba con su cariño o me hería con su desamor, mientras por la calle quinta trasegaban fantasmas extraviados, tristes o derrotados ante inclemencias ignotas.
Luego el tiempo pasa y uno no vuelve para no convocar nostalgias. Hoy, el colegio ya no es el mismo, pero me alegra saber que sigue ahí, como un faro de luz en el occidente de la ciudad y como una puerta abierta hacia nuevos mundos.

Popayán vivirá un ‘gran concierto’

Todos a escuchar La Mega
POPAYÁN. EL LIBERAL, 14 de ocubre 2007

Se acerca uno de los espectáculos más esperados en la ciudad, del que ya jóvenes y adultos hablan y el que Popayán no se quiere perder.
El concierto de La Mega con artistas de Nuestra Tierra es sin duda alguna el más importante del año que se realice en la capital caucana.
Todo, “porque es complemente gratuito para payaneses y caucanos y qué mejor que con artistas de talla nacional. Algo que nunca se había visto en la ciudad”, comentó Andrés Agredo, Director de La Mega Popayán.
Por primera vez compartirán tarima en el estadio ‘Ciro López’: Julio Nava, Farina, Verónica Orozco, Kema, Mariano Cívico y Ramiro Padilla y Oscar Bonilla.
Además de ellos, también subirán el ánimo Latino, Jockey, Sandra, José y Joel, Nuevo Imperio, Sínkopa, Santo Remedio y Juventud Vallenata, entre otros.
Aunque las boletas no tienen ningún costo, los amantes de la ‘buena música’ deberán adquirirlas escuchando la ‘emisora juvenil’, pues a través de los recorridos de la ‘Megamóvil’ y de las llamadas a la ‘Megalínea’, los interesados podrán acceder a los pases de entrada.
“Este concierto va a marcar un punto importante en la realización de eventos en Popayán; no se puede negar que los empresarios se han esforzado por traer buenos artistas, apoyándose en la empresa privada y en algunas oportunidades de la empresa pública, pero hay veces nos quedamos cortos por el miedo a la respuesta del público”, anotó el Director.
Y es que para Andrés Agredo, Popayán no solo puede crecer en población, en los aspectos económicos y comerciales sino en el FM de la radio y en los eventos, ya que la sana diversión también hace parte de la dinámica caucana.
Con esta presentación musical se le quiere demostrar al país que la ciudad está preparada para recibir artistas de trayectoria.
Será un espectáculo que servirá de vitrina para que los de afuera miren la capital del Cauca como el lugar que necesita crecer y que está para grandes eventos.
Causa alegría que los padres de familia estén respaldando a sus hijos menores de edad porque son ellos quienes “se han comprometido a llevarlos y a estar pendientes de los pequeños”.
Hasta el jueves 18 de octubre La Mega estará entregando tickets, ya que el 19 se efectuarán los ajustes de la entrega total de boletería.
Las puertas del estadio se estarán abriendo a las 3:00 p.m.
de la revista SEMANA.COM

Marco Antonio Valencia Calle dice que los electores nos enfrentamos a la difícil tarea de elegir como mandatarios personas inteligentes, con ideología, estudiosas y honestas; o a lobos vestidos de ovejas que buscan lucrarse del poder para arreglarse la vida robándole al Estado
Por Marco Antonio ValenciaFecha: 10/13/2007 -1328


Dice la historiadora Diana Uribe que la política y el poder corrompen el alma; y lo dice porque históricamente los mismos políticos se han labrado su propia mala fama sacando lo peor que existe en los seres humanos cuando ejercen el poder. Hablamos de codicia, desvergüenza, vanidad, indiferencia, debilidad, jactancia, irresponsabilidad, hipocresía, envidia, revanchismo y mentiras de todas las especies, entre otras bajezas. Y como ha sido tradicional en nuestro país que cualquier aparecido, analfabeto y con plata pueda ser candidato, la nobleza de la profesión política se volvió politiquería y demagogia. La politiquería entendida como las intrigas y las infamias que se cometen en los escenarios políticos, y la demagogia, como la obtención del apoyo popular mediante fruslerías, promesas dolosas y palabrería barata. Entonces, llegado el tiempo de elecciones, los electores nos enfrentamos a la difícil tarea de elegir como mandatarios a personas inteligentes, con ideología, estudiosas y honestas; o a lobos vestidos de ovejas que buscan lucrarse del poder para arreglase la vida robándole al Estado, que muchas veces son los dineros que ponemos todos los ciudadanos a través de los impuestos.

Y no la tenemos fácil, porque en época de elecciones tanto políticos de buen talante como politiqueros se anuncian por igual. La publicidad está llena de candidatos que dicen ser honestos, tener capacidad de gestión y experiencia para el cambio. De cuñas radiales que divulgan a personajes amigos del pueblo y a representantes legítimos de todos los grupos sociales. De pasacalles con frases que afirman que unos y otros son la última esperanza, el verdadero cambio y la renovación total. De alocuciones con promesas que anuncian trabajar sin descanso, ejercer verdadero control político y atacar de frente la corrupción… acompañadas de rostros sonrientes, unas manos amigas, música agradable y colores cálidos. Siempre ha sido así. En campañas electorales, aspirantes buenos y malos se desgranan en desparramar palabritas melosas y propuestas de oropel sin restricciones, pero al final, a la hora de la evaluación, suele pasar lo de siempre, no cumplen con nada y vuelven las frustraciones. Luego, salen con cuentos como el del “sistema perverso”, que no los dejaron jugar, que todo estaba amarrado de antemano, y que necesitan ser reelegidos para cumplir. Y muchos electores, a veces cándidos e ilusos, volvemos a creer y votamos de nuevo por los mismos con las mismas. Es una paradoja, una obra de teatro que se repite y se repite como un círculo vicioso, y no aprendemos. Lo que quiere decir que para dar nuestro voto de ciudadanos inteligentes, responsables y honestos, tenemos que revisar las hojas de vida de nuestros candidatos para que cumplan algunas cualidades mínimas, como por ejemplo: una honradez no mancillada (que se traduce en cero problemas en cargos anteriores); una oratoria con argumentos reales (que no nos vendan mentiras ni emociones falsas); que sepan de leyes y gerencia estratégica (los analfabetos no salen con nada y nos llevan a retrocesos históricos); que tengan sentido social y experiencia administrativa (los líderes espontáneos son un fracaso en la política); pero sobre todo, que tenga apoyos políticos nacionales, regionales y locales, para que le acompañen, aprueben sus iniciativas y ayuden a conseguir los recursos. En perspectiva, la publicidad no puede ser el referente para elegir candidatos porque corremos el riesgo de entregar nuestro voto a mentirosos profesionales. No sobra recordar a Bernard Shaw diciendo que “la política es el paraíso de los charlatanes” (que, sin ofender, sólo buscan aterrizar la inocencia de los nuevos electores y mitigar los daños colaterales que causa el perder la fe en los políticos que nos mienten y representan); o sentencias parafraseadas: “¿qué mentiras quieres y te diré por qué político tienes qué votar?”, “¿de qué color quieres la risa y te diré cuál partido tiene las mejores promesas?”, que sólo buscan ponerle un toque de humor al asunto, sin perder el sentido y las proporciones de la triste realidad: La política es un oficio tan duro, que a veces una palabra o una mentira bien dicha hacen la diferencia. Otras personas con una mirada distinta sobre la realidad podrían sostener que votar a un candidato serio o un charlatán da igual, al ‘sospechar’ que la democracia es un teatro manipulado por grandes poderes económicos a través de los medios de comunicación, y afirmando que nada esta en la voluntad y la seriedad del candidato a la hora de enfrentarse con la tradición política que nos precede. La costumbre ha sido que todos los políticos y grupos políticos terminen siendo víctimas de sus propias expectativas; y nosotros, los electores, los grandes perjudicados frente a tantas promesas y sueños manifiestos. Entonces, no sobra afirmar que las promesas de un político en elecciones hay que tomarlas con beneficio de inventario, como dicen los abogados. Porque aunque de la charlatanería a las argumentaciones hay mucho trecho, no es fácil saber cuándo estamos frente a una farsa o a un tema serio. Aun así, sería bueno desconfiar de los discursos melodramáticos en tarima, las alocuciones de profetas díscolos, las opiniones ligeras, los terroristas de la lengua, los falsos historiadores, las disertaciones mesiánicas, los payasos presuntuosos y de los candidatos que, a través de sus disertaciones, se creen dueños de las únicas verdades reveladas en este mundo. Las excepciones a estas vergüenzas tradicionales las encarna, por supuesto, un grupo de candidatos y políticos con discursos serios que venden no sólo expectativas, sino programas reales. (Yo no sé dónde están, pero seguramente los hay). La otra cara de la moneda tiene que ver con muchos electores a los cuales no les disgusta que sus candidatos mientan porque en realidad allí esta lo divertido de una jornada electoral (ver charlatanes en vivo nos hace olvidar el dolor de la patria y los problemas que nos rondan); y por supuesto, el espectáculo nos adormece la conciencia como la televisión, nos alborota la adrenalina como el fútbol, y hasta nos devuelve la esperanza como el chance y la lotería que soñamos con ganar. Entonces, nos proponen que frente a tanta charlatanería y vanidad de esa multitud de políticos y politiqueros en contienda (además del compromiso ciudadano de votar inteligentemente), nos dediquemos a jugar al detective desenmascarando discursos mediocres, o simplemente a divertirnos viendo y escuchando la seriedad con la que muchos candidatos nos prometen esta vida y la otra. Tal vez esa risa sea el único beneficio que nos dejen los días de campaña electoral.

(valenciacalle@yahoo.com)
*Mg. Filología Hispánica. Escritor.

lunes, septiembre 24, 2007

CLUB DE AMIGOS DE LA TORTUGA TRISTE


CLUB DE AMIGOS DE LA TORTUGA TRISTE

El Club, es un proyecto que la Fundación Tortuga Triste promueve para
la
formación de públicos a largo plazo. En esta ocasión y ofreciendo
amplias
posibilidades de participación a todos los niños interesados en asistir
a
las funciones de muñecos de las compañías de España y Argentina, está
ofreciendo cupos para que los niños puedan asistir totalmente gratis a
estas
funciones que se realizarán en las instalaciones del Teatro Guillermo
Valencia, los días 6 de Octubre España, a las 10:30 am y 2:00 pm; y el
día 7
de Octubre a las 10:30 am.

Las condiciones para hacer parte del Club son las siguientes:

1. El niño debe inscribirse diligenciando el formulario que se
encuentra
al reverso de esta información, este debe ser entregado en las
taquillas del
teatro Guillermo Valencia.
2. El niño beneficiario debe tener entre 0 y 12 años.
3. El socio del Club, podrá asistir a todas las funciones de la
Tortuga
Triste a las que sea invitado totalmente gratis hasta que cumpla los 12
años
4. Se debe inscribir un niño por familia que será asociado Premium,
es
decir para él las localidades son gratuitas. Hermanos, primos, que lo
acompañen pueden obtener descuentos hasta del 50% en las localidades
adquiridas en la preventa de las funciones.
5. El asociado debe reclamar las localidades con anticipación es
decir
hasta el 30 de Septiembre de 2007, recuerden que los cupos para las
funciones son limitados.
6. La inscripción y localidades para el niño asociado no tienen
costo
alguno.
7. El niño (a) siempre debe asistir acompañado, el Festival no
acepta
niños solos en el teatro.
8. Los asociados recibirán grandes descuentos en los cursos de
capacitación.
9. LAS LOCALIDADES GRATUITAS SOLO APLICAN PARA LOS NIÑOS INSCRITOS Y
QUE
ADEMAS RECLAMEN SUS LOCALIDADES CON ANTICIPACION.

Mayores informes: taquillas del Teatro Guillermo Valencia; o en nuestro
web
site: www.festivalpopayan.com; o al celular 301-447-7766

lunes, septiembre 17, 2007

Una carta razonable para nuestro alcalde


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Ciudad y ética

En el proceso de consolidación de las sociedades modernas, la ciudad es reconocida como una forma de asentamiento humano que presupone un sistema complejo de fenómenos relacionados con aspectos físico-sociales, socio-culturales, económico-financieros y político-administrativos.

La administración de la ciudad y la participación en ella, exige una serie de conocimientos y comportamientos por parte de gobernantes y gobernados que los conduzca hacia la consecución de propósitos comunes, que posibiliten la convivencia y la felicidad de las personas como objetivo fundamental de la Ética. En nuestras ciudades sobran habitantes y faltan ciudadanos, existe desatención en construir o reconstruir tejido social. Una cosa es la población civil y otra muy diferente la sociedad civil. Esta última no será posible sin la formación de ciudadanos y sin sentido de comunidad. La falta de compromisos cívicos entre gobernantes y gobernados, hacen tensas las relaciones interpersonales y conflictivas las relaciones entre Estado y sociedad. El caos se adueña de las ciudades y la vida en este entorno se convierte en una miseria.

Ruido generalizado, violación del espacio público, desorden en el tráfico vehicular, desatención de las normas de tránsito, semáforos descompuestos y desincronizados, alumbrado público deficiente, accidentes de tránsito por irresponsabilidad o imprudencia de conductores, usuarios y peatones; insultos por todos lados, calles, árboles y postes de energía convertidos en sanitarios públicos, perros callejeros, basuras por doquier, huecos y cráteres en calles y avenidas, violencia en la resolución de conflictos, miedo por la reinante inseguridad, mala atención a la gente en entidades públicas y privadas, construcciones sin criterios técnicos y arquitectónicos que afean la ciudad y ponen en riesgo tanto la vida como la inversión económica de las personas.

Las ciudades deben convertirse en escenarios donde su gente se sienta gratificada y amañada, donde se mantenga una identidad común que implique el cumplimiento de los derechos y obligaciones que como habitantes y ciudadanos a todos nos atañen. Sin sentido de pertenencia es difícil la participación y la cohesión social que hagan posible un imaginario colectivo de amor por la ciudad.

La indolencia e indiferencia de gobernantes y gobernados terminan haciendo de la ciudad una fuente de tedio de la que todos quisiéramos salir corriendo. Aterra, por ejemplo, la falta de escenarios deportivos y de sitios de sano esparcimiento o recreación. Las personas no tienen còmo y dónde agotar el ocio y el tiempo libre. Los domingos y festivos se tornan aburridores, pues no hay para dónde ir. Por eso es muy común atiborrar durante esos días los almacenes o supermercados de cadena. A los alcaldes de Popayán, les ha quedado grande construir o reconstruir ciclo vías. La única que existe es un atracadero, escombros por todo lado y motivo de vergüenza.

Queremos conocer de los candidatos a la Alcaldía de Popayán, un verdadero proyecto de ciudad o de construcción de ciudadanía, pues parece que todos se hubieran puesto de acuerdo en repetir lo mismo, es decir, nada novedoso y atractivo. Aún es tiempo.

LA POESIA DE GLORIA CEPEDA

FOTO: MAV

Poemas de GLORIA CEPEDA VARGAS

Emmanuel

Hay un niño en la selva

hoy, primero de junio,

apenas rumor de hoja,

tallo limpio.

Emmanuel lo llamaron

que es decir: bienvenido,

que es decir: gota de agua,

manjar para el caníbal que nos devora a todos.

Hay un niño en la selva como si fuera un tigre,

un gorila o un árbol de raíces violentas,

caminas entre llamas, niño-hombre,

no alcanzas a nacer y ya estás muerto.

No te conozco pero te adivino

cruzando el arco iris

¿dónde caminas

con la intemperie como sola herencia?

¿quién te llena de hojas el fugaz entrecejo?

¿quién toma entre sus manos tus manitas azules?

Hay un niño en un charco de sapos y serpientes

lleva un sombrero antiguo y un reloj detenido

aprende a devolver el almanaque

y a saber que no hay nada más allá de los dientes.

Bienvenido a este río que te llega a los hombros

bienvenido al ocaso.

Roto el hilo de seda

un niño colombiano

amanece en la selva.

Gloria Cepeda Vargas

Alguien canta

Sólo el viento que cruza

entre las golondrinas de la tarde.

Alguien canta a lo lejos

alguien canta y se queda

detenido en el aire.

Hay una levedad, una caricia,

una imprecisa lágrima

que cae, confundida

con el temblor del alma.

Sola voy bajo el cielo

sola con este río de mi sangre

con esta tempestad alucinada

que no conoce nadie.

¡Qué pena antigua! ¡qué melancolía

me cerca, como un ave

agorera! ¡qué pálidos cuchillos

brillan entre los árboles!

¿Moriré hoy definitivamente?

Alguien canta a lo lejos

sólo un poco de azul para mi duelo

sólo un poco de viento.

Gloria Cepeda Vargas

domingo, septiembre 16, 2007

SOMOS INOCENTES

Somos inocentes

Por: Rodrigo Cerón Coronado

La mayor parte de los colombianos, hablamos de política. Sabemos tanto acerca de nuestro país, de sus conflictos y de la raíz de los males que nos aquejan, que llenamos páginas y conversaciones con nuestros puntos de vista. En nuestro país sobramos quienes, en un alarde de nuestra inocencia en la generación de la tragedia que viven cientos de compatriotas, señalamos las personas y los hechos que damos como ineludibles responsables de la desventura.

¿Cuánto tiempo hemos pasado reflexionando sobre nuestras responsabilidades para con el caos de nuestro país? Por muchas razones, es fácil intuir que el desastre tiene parte de su origen (entre muchos otros) en la habilidad que tenemos para identificar como insignificantes aquellas acciones que acometemos y que, desafortunamente, contribuyen al desorden.

Muchos tiran papeles a la calle, otros roban tapas de alcantarillas, hay quienes eluden sus responsabilidades para con el fisco, para con su trabajo, para con los demás. Ser vivo para nosotros se traduce en no respetar las colas, en tener un amigo que nos haga un favor, relegando con ello el derecho de quienes no tienen palancas, a un “mala suerte”.Todos los males los achacamos a las cabezas visibles, al Presidente de turno, a los congresistas, a quien ostente el poder, al jefe, a mi compañero de equipo.

Somos perfectamente capaces de señalar a quienes “tienen el país así”, pero somos incapaces de voltear el índice hacia nuestro pecho. Muchos diremos que somos inocentes, que no recoger lo que hacen nuestros perros en la calle no contribuye a la contaminación, que eso es responsabilidad de los empresarios. Diremos que tenemos derecho a llegar al trabajo media hora tarde, pero si vamos a una institución a que nos atiendan, y el que tiene el deber de hacerlo no ha llegado, vociferamos en contra de la vagabundería de los empleados. No pasa nada si dejamos los carros parqueados en sitios prohibidos, pero puteamos sin piedad al policía que nos pone la multa que dejamos vencer. Saltamos en una pata de alegría porque nos dan una prima extra, pero llamamos “el colmo” si se la dan a los del poder judicial. Miramos con asco profundo a los desplazados y sus letreros en el semáforo, pero reclamamos ayuda para ellos. No somos capaces de frenar para que pase un peatón en una cebra, ni de, al ser peatón, cruzar las calles por las mismas, pero les decimos salvajes a quienes lo hacen. Dañamos las señales de tránsito, desperdiciamos el agua, dejamos la luz prendida, malgastamos el papel.

Ahora, desde nuestro sitio de analistas, ponemos en igual orden al Estado y a quienes lo intentan destruir. Pero eso solo es otro error “insignificante” para con los males del país.


e-mail: rodrigoceronc@hotmail.com

sábado, septiembre 15, 2007

SE ABRIÓ CARREFOUR EN POPAYAN


Impuestos, empleo y Carrefour

POR: César Alveiro Trujillo Solarte

Cuando se establecen incentivos tributarios (exoneración de impuestos) para las empresas que se radiquen en el municipio de Popayán y generen empleo, produce efectos positivos siempre y cuando estas sean empresas que transformen productos, es decir le coloquen valor agregado a la materia prima, pero puede producir efectos negativos a la economía local cuando estos incentivos se les otorgan a las empresas que solo desarrollan la actividad comercial, donde a pesar de generar algunos empleos a personas que atienden las distintas secciones de artículos, cajeros (as) y supernumerarios pueden generar el cierre de tiendas y establecimientos de pequeños y medianos comerciantes que durante muchos años han ido consolidando sus negocios, lo que traería mayor concentración de los ingresos y la pérdida de de los mismos a innumerables familias que habitan Popayán y viven de esta actividad.

El pasado 3 de agosto, el Alcalde de Popayán radicó en la Presidencia del Concejo Municipal un Proyecto de Acuerdo que será estudiado por esta Corporación a partir del primero de octubre, mediante el cual se establecen incentivos tributarios relacionados con los impuestos Predial y complementarios e Industria y Comercio para empresas comerciales, industriales y de servicios que generen empleo.

Mi apreciación es que ésta iniciativa pretende favorecer directamente a Carrefour y al Centro Comercial Campanario, exonerándolos del 50 % del impuesto predial por cinco años y del 40% del impuesto de industria y comercio por tres años tal como esta consagrado en el mencionado Proyecto de Acuerdo.

Me surgen varias preguntas: ¿Por qué no se les otorgó estos incentivos a Almacenes Éxito, Olímpica, Comerca, Centro Comercial Plaza Colonial, Empaques del Cauca, Supermaxi, Cementos Cauca, Constructora Carpol, Constructora Alpes, Campo y Campo ingenieros, Deposito Nabor Rengifo, Deposito Fuentes, Gran Erazo, Mercar, Ferretería Construnorte, Ferropinturas del Cauca, Transformados de occidente, Droguería Gómez Chara, Depósito de Drogas La Salud, etc.?; ¿por qué se le pretende regalar cerca de mil millones de pesos anuales a estas empresas?; ¿por qué fomentar la competencia desleal, favoreciendo una multinacional francesa para que acabe con nuestros comerciantes, que a base de mucho esfuerzo se han venido consolidando y no han contado con este tipo de garantías por parte de las administraciones municipales?. Pero lo que me parece más grave es, ¿Por qué a los habitantes de Popayán se nos aumentó en forma irregular e injusta el impuesto predial en ocasiones en más del 1.000 % y a una multinacional se pretende rebajarlos?

Este tema nos compete a todos los habitantes de Popayán y debe colocarnos en alerta máxima, para evitar que se juegue con el patrimonio público y se genere competencia desleal. El señor Alcalde y los Honorables Concejales de Popayán podrían incurrir en irregularidades en beneficio de terceros al regalar dineros públicos, bajo la figura del incentivo tributario

viernes, septiembre 14, 2007

PAYANFOBIA

Payanfobia

POR: Francisco Campillo

Guillermo T., el célebre intelectual mexicano, casado con la conocida antropóloga payanesa, Encarnación Valencia Pardo, acaba de remitirme desde Londres la obra de dos reconocidos psiquiatras europeos, Magnus J. Smallfield y Rudolf Blockhead, editada por la Disloyal Books Inc.

El trabajo se denomina: New International Dictionary of phobias and aberrations (Nuevo Diccionario Internacional de fobias y aberraciones). Expurgando el texto, me sorprendió encontrar una nueva fobia expuesta en la página 423, la payanfobia, cuya definición por parte de la comunidad científica internacional he procurado traducir para los ocasionales visitantes de esta columna:

“Payanfobia: m. Psicol. Síndrome catalogado por la psiquiatría post moderna, detectado entre ciertos habitantes de la ciudad sudamericana de Popayán, al parecer causado por la picadura del mosquito payanikus aborrere, y cuya sintomatología se caracteriza sobre todo por agudos episodios de claustrofobia, paralelos a una sedición de índole metafísica contra el estancamiento mortal que exudan los muros de esa blasónica capital, y aunque se trata de una desviación relativamente tratable en la mayoría de los casos –como una gripe, que a lo más puede hacer toser y estornudar artículos llenos de injurias herméticas contra iconos como la Torre del Reloj, que de publicarse seguro perturbarían a patojos no contaminados, o en todo caso adaptados a la vida ciega y monótona que prospera en sus parroquiales calles– pero que en casos extremos causa vértigos erotoformos, paranoia láctea deletérea, tendencia a la mitomanía, ojos como carbones encendidos, y en la fase crucial, el enfermo termina confundiendo las modestas calles de su ciudad, con las avenidas increíbles de urbes tan populosas como Paris. Se conjetura que un literato tan importante como Guillermo Valencia, oriundo de la ciudad, enfrentó el terrible mal, pero sin éxito, porque al final la enfermedad venció, al punto que hizo olvidar que estaba enfermo, ilusoria curación que a menudo define la etapa terminal de la dolencia; prueba de esa payanfobia paradojal son la mayor parte de los poemas últimos del gran bardo, malogrados sin duda por la mortal afección.”

Hasta ahí el Nuevo Diccionario Internacional de fobias y aberraciones. Debo agregar a manera de epílogo que el artículo me dejó, además de la consternación por esos raros trastornos que amenazan al hombre del siglo XXI, una creciente sensación de inquietud que me forzó a salir disparado para el puesto de salud más cercano, en busca de una posible vacuna, no suceda que a los males que me suelen rondar, se agregue éste que los ilustres doctores han sacado a la luz.

jueves, septiembre 13, 2007

SOBRE EL DESFALCO EN UNICAUCA


pOR: Luis Arévalo Cerón

Increíble, pero cierto

Comienza a producir frutos la investigación judicial acerca del millonario desfalco descubierto en la malograda Fundación de Apoyo a la Universidad del Cauca; escuchamos la noticia oficial anunciando la decisión de la Contraloría General de la República, en el sentido de ordenar la captura de quien venía dirigiendo la mencionada institución al momento de conocerse el hecho doloso; sin ser nuestro propósito el querer ensañarnos contra el culpable, o los culpables de semejante despropósito, abordamos el tema para expresar nuestra extrañeza en torno a este grave acontecimiento, que sinceramente no puede pasar desapercibido; se habla de 450 millones de pesos que se sustrajeron a través de la Fundación de Apoyo a la Universidad del Cauca en forma fraudulenta; no se entiende como puedan existir mentes maquiavélicas que sin importarles la peor crisis financiera que vive el Alma Mater en sus últimos diez años, se atreven a quitarle esa cantidad de dinero que ahora mismo está embolatada; o mejor, esta situación explica muy claro una de las causas del déficit presupuestal de nuestra histórica Universidad que se aproxima a sus 180 años milagrosamente, porque su estado actual tanto económico como académico no es el mejor; ahora mismo se habla de un ensayo en la estructura académica como el de implantar módulos trimestrales, seguramente para subsanar la falta de recursos que acosa a la institución, así esta medida afecte a los estudiantes, sobretodo a los que están próximos a terminar sus programas, lo mismo que a los docentes quienes desde ya se sienten vulnerados en su remuneración con el nuevo sistema de trabajo que se viene ventilando en los pasillos universitarios últimamente; lástima que mientras se mantiene igualmente una burocracia innecesaria, que es otra causa del caos presupuestal, se esté pensando en cambios que van en detrimento de la academia, esencia misma de un centro de educación.

Así están las cosas al interior del Alma Mater, cuya cuestionada Fundación de Apoyo le sirvió fue para desangrarla, si me permiten el término; es lamentable que a nuestra Universidad Pública a donde acuden miles de estudiantes de medianos y escasos recursos económicos en procura de escalar un programa profesional, se le quite un peso siquiera de esa manera; da tristeza que mientras esto ocurre, no se apoye hechos elementales como por ejemplo la asistencia al pasado V Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura y afines que tuvo lugar en la ciudad de Medellín porque no hay presupuesto.

La ley entonces, tiene que ser inflexible en el camino a seguir dentro de la investigación que se adelanta en el caso de la judicializada Fundación que en mala hora se creó más con tinte de parásito que de verdadero apoyo a nuestra Alma Mater que hoy se debate en medio de un delicado problema económico que pone en tela de juicio hasta la propia calidad académica; increíble que todo esto le esté pasando a la Universidad del Cauca, pero lamentablemente es cierto.

domingo, septiembre 09, 2007

Cátedra Popayán


por: Felipe García Quintero


No es fácil pero el esfuerzo político de partir de la historia para entender el presente, de seguro nos llevará a imaginar acaso con menor incertidumbre un tiempo mejor y distinto; el futuro que ahora debe ser configurado por todos, más allá del deseo lácteo de algunos de tornar al pasado sólo porque “Popayán fue importante cuando era más chiquita”.

No creemos imposible conquistar la modernidad pues estamos en ella; en su suelo nos debatimos a diario. Quizá lo que ocurre es que poco hemos pensado la ciudad del hoy. Por ejemplo, a partir de las contradicciones temporales que la fundamentan y definen en el ser de una identidad urbana tradicional de rostro jánico, escindida entre un centro omnipotente, y unas periferias ágrafas de historia, pero no mudas sino llenas de vida ignorada, desconocida, olvidada.

Y partir de la historia para comprender lo que hoy estamos siendo es una de las tareas que anima la Cátedra Popayán; proyecto pedagógico implementado por la Secretaría de Educación municipal, que busca hacer de la ciudad un objeto de estudio y, sobre todo, de investigación, para que las generaciones de ciudadanos en formación comprendan el sentido humano del territorio que habitan con el cuerpo y la mente, la memoria y la imaginación, el lenguaje y el hábito cotidianos. Recordemos que el ejercicio de la ciudadanía, uno de los fundamentos de esta propuesta educativa que alcanza el merecido estatus de Política Pública, pasa por el reconocimiento de un espacio propio, el cual otorga pertenencia, arraigo, amor. Sólo que el sentimiento por el territorio no es fortuito, es el resultado de una tensión; la lucha permanente por el significado de lo que estamos siendo cada día, a toda hora. Y esa batalla interior se libra junto a otros que buscan por igual ser parte de algo; es decir, reconocidos y no tan sólo representados.

Vemos que en el fondo de esta política educativa late el deseo de interrogar a profundidad la ciudad común y distinta, en que la vida del ciudadano de Popayán se yergue para significar a diario el existir de cada cual, joven o adulto, hombre o mujer, indígena o mestizo, católico o musulmán, gay o heterosexual. Ya que uno de los retos de la gobernabilidad en la democracia es hacer de la heterogeneidad social y el multiculturalismo urbano y rural, el reconocimiento de la diferencia y la diversidad como partes sustantivas de las identidades, que juntas y aisladas conviven en interacción desigual en ese territorio mental y físico llamado ciudad; algo adeudado por décadas de exclusión, marginación y discriminación.

La Popayán de hoy nos reta a conocerla por fuera de la frontera eclipsada de la publicidad turística, que ciega el camino e impide con su fulgor blanco recorrer otras sendas de un horizonte aún por descubrir. E incluso a valorar el patrimonio saturado de elogios que acrecienta por igual la arrogancia y la indiferencia ciudadana de contar con una ciudad bella y también una de las más caras y pobres de Colombia.

domingo, septiembre 02, 2007

premiados en el galardon Flauta de Chancaca

Homenaje al patrimonio artístico y cultural

¡Trabajo caucano continuará haciendo patria!


Agosto 30 de 2007 | 9:30 a.m

Fuente: juridicaaldia.com

Director del Teatro Wankar

El Club de Leones de Popayán Monarca y el Comité Organizador en concertación con el Ministerio de Cultura, realizaron anoche el “Galardón Flauta de Chancaca 2007”, en el Paraninfo Francisco José de Caldas de la Universidad del Cauca.

-MODALIDAD EN ARTES PLASTICAS:

CATEGORÍA: PINTURA

GANADOR: JHON HENRY MEJIA PERAFAN

CATEGORÍA: FOTOGRAFIA

GANADOR: LUIS HERNANDO LEDEZMA

-MODALIDAD ARTES ESCENICAS:

CATEGORÍA: TEATRO

GANADOR: GRUPO DE TEATRO WANKAR.

Popayán al Día dialogó con Fabián Marcelo Mamián Hoyos, Director del Teatro Wankar del Real Colegio San Francisco de Asís, indicó que este grupo lleva 20 años de trayectoria, el cual ha podido consolidar un grupo que posibilidad una labor teatral, comprometida por un trabajo social.

“...Una de las cosas que podemos decir, es que siempre ha sido un trabajo constante e ininterrumpido. Se ha venido desarrollando una dinámica actoral a partir de los muchachos...de las generaciones que están comprometidas a transformar la sociedad....Es una de las razones importantes para poder estar recibiendo este premio”, dijo el Director.

CATEGORÍA: DANZA TRADICIONAL

GANADOR:

Fundarca de Piendamó

-MODALIDAD LITERATURA:

CATEGORÍA: POESIA

GANADORA: YOLANDA TENORIO, MUNICIPIO DEL TAMBO.

CATEGORÍA: NOVELA

GANADOR: DIOGENES DIAZ CARABALI

CATEGORÍA: CUENTO

GANADOR: JULIO CESAR ESPINOSA ESPINOSA

Modalidad cultural

-MODALIDAD ACTIVIDAD CULTURAL: COMUNICACIÓN Y DIFUSION:

CATEGORÍA: VIDA Y OBRA DE UN PERIODISTA.

GANADOR: PERIODISTA FELIPE SOLARTE NATES

CATEGORÍA: MEJOR GESTOR CULTURAL

GANADOR: FUNDACIÓN CASA DE LA CULTURA DEL CAUCA, “FUNDACULTURA”, REPRESENTANTE LEGAL SEÑOR EDUARDO SÁNCHEZ RIVERA

CATEGORÍA: MEJOR PROGRAMA CULTURAL DE LA RADIO

GANADORA: NOTAS CULTURALES A CARGO DE PALOMA MUÑOZ

CATEGORÍA: MEJOR COLUMNA CULTURAL PERIODISTICA CAUCANA

GANADOR. PERIODISTA SILVIO SIERRA SIERRA

CATEGORÍA: MEJOR PROGRAMA CULTURAL DE TELEVISION CAUCANA

GANADOR: “IMAGEN LATENTE Y UNIVERCIUDAD” UNIVERSIDAD DEL CAUCA

-MODALIDAD ARTES MUSICALES:

CATEGORÍA: COMPOSICION

GANADOR: HELBAR MOSQUERA, PATIA (CAUCA)

CATEGORÍA: INTERPRETACIÓN

GANADOR: GRUPO SEMILLA DEL SEÑOR JACKSON ORDOÑEZ

A LOS POLÍTICOS EN CAMPAÑA

POR: MARCO ANTONIO VALENCIA

Por estos días los políticos interesados en el poder local y departamental nos hablan. Pero, en su desenfrenada carrera por obtener votos, alianzas, acompañamientos, recursos, entrevistas, promesas… ¿escuchan a la población? Como sea, después de escuchar a una docena de ellos, me arriesgo a hablarles.

Señores, ningún proyecto político es serio sino atiende al interés general, antes que al particular. Los discursos no pueden ser dedicados a la enumeración de las necesidades de la gente; a cada problema hay que plantearle una solución real, estudiada, franca, viable, inteligente, novedosa. No hay que hablar solo de carencias sociales, hay que hablar de los logros que se ha tenido históricamente para la solución de esos problemas. Muchos hablan de crear fuentes de empleo, polos turísticos, carreteras al mar, proyectos de vivienda, pero sería bueno que se hablara del problema de fondo: la pobreza, e incluso de la implementación de una pedagogía para vivir pobre, honrado y dignamente. Se habla de economía, tecnología, inversiones en esto y aquello, ¿pero alguien habla de inversión en teología, filosofía, letras o arte? Hay que hablar de la formación del ser humano cívico, social, educado, pacífico, saludable espiritualmente…

Señores, nada de mentiras típicas, pues son las que más aburren. Nada de mentiras para desacreditar al contrincante, porque lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan que de Pedro. No crean que todos los que van a escuchar sus discursos y reuniones políticas están muertos de hambre, son ignorantes o son viles necesitados; porque la gente sea cual sea su condición, desprecia a los arrogantes, a los que se creen ungidos de antemano, a los macacos que andan por la vida con la fórmula de la quinta esencia y la silla de montar sin haber traído los caballos.

Señores, hay que andar por la vida buscando consensos éticos, nada de venderle el alma al diablo por dos votos. Dejen de creer que los electores somos menores de edad y no nos damos cuenta de las componendas raras y; sobre todo, sabemos cuando hablan con la demagogia de las emociones y no de las razones. No mendiguen espacios mediáticos, ni se dejen endiosar ni menoscabar por comentarios de periodistas a sueldo.

Hay que dejar de lado los delirios de grandeza. No sean mesiánicos ni no sean fatalistas, porque el mundo no es un desastre y ustedes no son los Súper amigos que vienen a salvarlo. Sean francos, que la política no fracase ni decepcione por ustedes, sino por otras razones, solo así podemos respetarlos y reelegirlos. Atentamente: Juan Pueblo.(valenciacalle@yahoo.com)

De almas guerreras


POR:Juan Carlos Pino Correa


Ya era de noche cuando llegué. En el patio principal un grupo de adolescentes bailaba en armónica coreografía mientras la música palpitaba seductora en el aire frío del Sur.

A su alrededor, desde los corredores y desde el segundo piso, hombres, mujeres y niños de piel cobriza observaban expectantes... Aplausos por doquier, sonrisas, alegría, un orgullo diáfano… Acaso también en ese instante afloraba alguna nostalgia. Luego salieron a escena otros adolescentes y jóvenes, algunos niños, y entre canciones, revistas de gimnasia y danzas, la noche se colmó de una magia que yo ya había sentido en otro tiempo, hace décadas, y que volvía a resurgir ahora y me erizaba la piel.

Almaguer me había erizado la piel muchas veces y por mil motivos En su historia de cuatro siglos y medio hay bonanzas diversas, terremotos, violencias, visiones delirantes, mitos de gloria y de caídas, tomas guerrilleras, relatos fantasmagóricos. Tal vez por eso las tristezas, los dolores, las desesperanzas de una estirpe agobiada por las tragedias se me enconaron en el alma y no puedo en mis escritos evitar un tono sombrío para referirme al Sur entrañable. Pero esta vez los estremecimientos eran diferentes. Sentía en niños, niñas y adolescentes —estudiantes de la Normal Superior Santa Clara o invitados de otros colegios del Macizo a su Semana Cultural— un hálito de regocijo, de libertad, como si por un instante la inclemencia del mundo no pudiera tocarlos. Tampoco la inclemencia los tocó al día siguiente al componer trovas o parodias bajo el agobiante sol de lo frío o cuando en los corredores del claustro hicieron sus exposiciones artísticas o mostraron sus experimentos de física y de química con la suficiencia de unos expertos.

También yo había estado antes allí, en el patio, en el escenario y en los corredores pero a pesar de los muchos intentos aún hoy no he podido recordar qué ideas me envolvían frente a ese público que observaba con atención la lúdica y el arte de los niños que entonces éramos. Sin duda también estábamos tocados por aquel hálito de regocijo y de libertad propicio para la germinación de los sueños, cual alfaguara inagotable.

Luego el tiempo es lo que es.

En el viaje de regreso, todas las imágenes y sensaciones se vinieron de nuevo en tropel y pensé en las ilusiones que estarían construyendo día a día los niños y los adolescentes de este hermoso pueblo donde yo nací. Y me envolvió un deseo. Una utopía. Que aquellas ilusiones no se extravíen, que haya un horizonte luminoso para ellas a pesar del tráfago del destino. ¿Cuántas de aquellas podrán derrotar a la intemperie del mundo? Imagino que muchas. Porque las almas guerreras nunca se dan por vencidas. Aunque la inclemencia no ceda.

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